4 de diciembre 2012 - 00:21

EE.UU. y Europa se enfrentan a Israel por la nueva colonia

La zona conocida como E1, donde está prevista la construcción de 3.000 viviendas, pretende unir las colonias en Jerusalén Este con la colonia de Ma’ale Adumim. Si se concreta el proyecto, Cisjordania quedará desmembrada.
La zona conocida como E1, donde está prevista la construcción de 3.000 viviendas, pretende unir las colonias en Jerusalén Este con la colonia de Ma’ale Adumim. Si se concreta el proyecto, Cisjordania quedará desmembrada.
Washington, París y Jerusalén - Los Gobiernos de Francia, Reino Unido, España, Suecia y Dinamarca convocaron ayer a los embajadores israelíes en sus países para protestar por el anuncio de la construcción de 3.000 viviendas en Cisjordania y Jerusalén Este, mientras el de Estados Unidos instó a Benjamín Netanyahu a «reconsiderar» la «dañina» decisión.

Anoche, el Ministerio del Interior israelí manifestó también su intención de reactivar un proyecto de construcción de otras 1.600 viviendas en Ramat Shlomo, una colonia de Jerusalén oriental, pese a que el plan fue condenado por Washington en 2010.

«Instamos a los líderes israelíes a reconsiderar estas decisiones unilaterales y a mostrar cautela, porque esas acciones son contraproducentes y hacen más difícil reanudar negociaciones directas» con los palestinos, resaltó el vocero de la Casa Blanca Jay Carney, refiriéndose al proyecto de las 3.000 viviendas.

Un poco antes, el portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner, había advertido que la decisión de Israel sería «especialmente perjudicial y dañina» para hallar una solución al conflicto con los palestinos.

Rusia, por su parte, indicó que «la construcción de colonias en los territorios palestinos ocupados por Israel en 1967, que incluyen a Jerusalén Este, es ilegal» y «no reconocida» por la comunidad internacional.

Al mismo tiempo, Francia y Reino Unido convocaron ayer a la mañana a los respectivos embajadores israelíes para manifestarles su preocupación por la medida. Poco después, España, Suecia y Dinamarca tomaron la misma decisión, mientras Alemania dijo estar «muy inquieta» porque considera que «Israel mina la confianza en su voluntad de negociación».

Israel anunció el viernes su intención de construir 3.000 viviendas más en Jerusalén Este y Cisjordania, en particular en la zona llamada E1. Este territorio está situado entre Jerusalén y la colonia de Maalé Adoumim, con lo que Cisjordania quedaría prácticamente cortada en dos.

Israel anunció su proyecto un día después de que la Asamblea General de Naciones Unidas aprobara una resolución que otorga a Palestina el estatuto de Estado observador no miembro.

Francia, España, Suecia y Dinamarca votaron a favor de esa resolución. Reino Unido y Alemania se abstuvieron.

Como represalia, el Gobierno israelí también decidió bloquear la transferencia a la Autoridad Palestina de 460 millones de shekels (unos u$s 120 millones) en impuestos que Israel recauda para los territorios palestinos.

Para el Gobierno británico, la decisión de expandir los asentamientos «amenaza la viabilidad de la solución de dos Estados». «Hemos instado al Gobierno israelí a que lo reconsidere; si sigue adelante con esta decisión, entonces habrá una fuerte reacción», señaló el Foreign Office en un comunicado. A su vez, David Cameron indicó, sin dar más precisiones, que «cualquier otra medida que el Reino Unido pueda tomar contra Israel dependerá del desenlace de nuestras discusiones actuales con el Gobierno israelí y nuestros socios internacionales, entre ellos Estados Unidos y la Unión Europea».

De acuerdo con el diario israelí Haaretz, París y Londres se plantean llamar a sus embajadores a consultas, otra escalada diplomática que, sin embargo, no fue confirmada ni desmentida.

El presidente François Hollande afirmó ayer que Francia «no quiere entrar en una lógica de sanciones» con Israel, sino que quiere llevar a cabo un «trabajo de convicción».

En Israel, una fuente del despacho de Netanyahu afirmó que el Gobierno israelí no renunciará a su proyecto pese a las presiones internacionales. «Israel insiste siempre en sus intereses vitales, incluso bajo las presiones internacionales, y no habrá cambio en la decisión que ha sido tomada», dijo la fuente.

Este mismo lunes, la ONG israelí La Paz Ahora denunció la instalación de nuevos colonos judíos en un edificio en el corazón de un barrio palestino de Jerusalén.
Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero

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