Las exportaciones de Argentina con ese destino treparon un 33,2% mientras que las importaciones avanzaron un 23,9%.
En julio, las exportaciones de Argentina a Brasil treparon a u$s951 millones, con un incremento del 33,2%, mientras que las importaciones desde ese país llegaron a u$s1.151 millones, con un avance del 23,9%. El resultado es un déficit comercial de u$s200 millones, 75% menos que el registrado en el séptimo mes de 2017, que muestra el impacto de la devaluación del peso.
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En lo que va del año, los envíos hacia el país vecino llegaron a u$s6.201 millones, mientras que las compras treparon a u$s9.990 millones. El déficit acumulado es de u$s3.889 millones, lo que muestra una caída del 13,6%.
Un dato refleja todavía que la dinámica de las exportaciones en el socio del Mercosur no es de las mejores. La participación de la Argentina en las compras totales de Brasil es del 6,1% del total, para los primeros siete meses. El año pasado era 6,3%, lo cual implica una pérdida de mercado de 0,02 puntos.
Sólo el mes pasado, las ventas argentinas atendieron el 5,1% de la demanda brasileña, lo que mostró un recorte de 0,06 puntos respecto del año pasado.
La consultora Abeceb indicó en un informe que "el anémico comportamiento de las importaciones desde Brasil se encuadra en un contexto general de retracción del nivel de actividad y depreciación nominal del peso: en este sentido vale mencionar que, en términos reales, el peso argentino se debilitó 14% frente al real entre abril y julio".
Por su lado, la consultora Ecolatina advirtió que "más allá de estas señales positivas, el resto de las importaciones brasileñas crecieron más de 50% interanual, mientras que la participación argentina en el mercado vecino se redujo 0,6 puntos".
Ambas consultoras, que trabajan con datos del Gobierno brasileño, destacan la caída del déficit y el quiebre de la tendencia estructural del comercio a desfavorecer a la Argentina. Pero aun así señalan que las empresas nacionales pierden posición en el mercado vecino a manos de competencia de extrazona. La cuestión se explica simplemente en la falta de competitividad de la industria local, originada en fallas de la estructura económica, como son los elevados costos logísticos y laborales y tasas de interés fuera de mercado.
Ecolatina estimó que el rojo comercial bilateral se seguirá achicando. "Este estaría por debajo de u$s7.000 millones, cayendo al menos 15% interanual respecto a los u$s8.200 millones registrados en 2017. Para 2019, si la economía brasileña continúa su proceso de estabilización, sería posible que estas cifras mejorasen aún más", indicó Ecolatina.
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