Efecto Oyarbide: apuran ya reforma a consejo de jueces

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El intento opositor de avanzar en la reforma del Consejo de la Magistratura está frenado en la Cámara de Diputados desde hace dos semanas pero, tras el procesamiento a Mauricio Macri dictado por el juez federal Norberto Oyarbide, la oposición salió a reclamar la pronta firma del dictamen.

Las quejas por la parálisis del proyecto provienen principalmente del despacho del radical Ricardo Gil Lavedra y del macrista Federico Pinedo ante la negativa del sector del centroizquierda que lidera Fernando Pino Solanas a acompañar el proyecto consensuado por el resto del arco antikirchnerista. Tras el procesamiento de Macri, y de cara a la campaña para las elecciones presidenciales del año próximo, los bloques opositores temen que se amplíe la presunta «caza de brujas» de dirigentes antikirchneristas a través de magistrados cercanos a la Casa Rosada. Por eso la urgencia en emitir dictamen, llevar el debate al recinto y eliminar la mayoría oficialista en el Consejo de la Magistratura.

Controlantes

Actualmente, la Comisión de Disciplina y Acusación está controlada por el kirchnerismo y presidida por la diputada ultraoficialista Diana Conti, quien cuenta con doble voto. El objetivo opositor es modificar la relación de fuerzas y pasar a tomar control de ese cuerpo para poder investigar a jueces que persigan a sus dirigentes, como el caso de Oyarbide, de acuerdo con especulaciones de la bancada macrista.

En ese marco, los distintos bloques de la Cámara baja cruzaron acusaciones, y los más pesimistas consideraron que el tema podría quedar «para después del Mundial» de fútbol de Sudáfrica, que arranca el próximo 11 de junio y dura un mes.

El principal escollo para las bancadas del radicalismo, la Coalición Cívica, el PRO y el Peronismo Federal está en la postura del centroizquierda, que reclama que el organismo judicial tenga entre sus miembros a un representante no letrado, con el objetivo de incluir integrantes que no sean abogados y con eso bajar el nivel «corporativo» del Consejo, en sintonía con el oficialismo.

Ese espacio también se resiste a aceptar la reincorporación de un miembro de la Corte Suprema de Justicia en la nueva conformación de la Magistratura, que -según el acuerdo de los bloque más grandes- sería de 16 miembros. Por esa razón, los distintos espacios deslizaron su descontento con Proyecto Sur, Libres del Sur, Diálogo por Buenos Aires y el Sí, y entre los más disconformes están los diputados del PRO, que esperan que la Magistratura deje de tener mayoría kirchnerista para que pueda prosperar un eventual juicio político contra Oyarbide.

La última vez que se reunió el plenario de las comisiones fue el pasado 14 de abril, dos semanas antes de que se trabaran las negociaciones con el centroizquierda, Gil Lavedra y la peronista disidente Graciela Camaño habían convocado a un encuentro el pasado 28 de abril, aunque un día antes debieron suspenderla por las diferencias entre los distintos bloques.

El despacho que tenía listo el arco antikirchnerista elevaría de 13 a 16 el número de integrantes del Consejo de la Magistratura, al agregar un nuevo integrante de la Corte Suprema, un abogado y un catedrático.

En los bloques mayoritarios de la oposición había consenso para que el presidente del órgano sea el titular de la Corte Suprema de Justicia, aunque los sectores de centroizquierda tampoco estaban de acuerdo con esa medida.

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