12 de septiembre 2011 - 00:00

Egipto e Israel calman las aguas

El Cairo y Jerusalén - Un día después de que el embajador israelí abandonó Egipto, las autoridades de ambos países trabajaban para superar la crisis abierta por el fuerte ataque el viernes a legación diplomática en El Cairo.

«Haremos todo para que las relaciones entre los dos países vuelvan a lo normal», aseguró a la radio pública Gilan Erdan, ministro del Medio Ambiente, un allegado al jefe del Gobierno, Benjamín Netanyahu.

«Es en interés tanto de la parte israelí como de la egipcia, aun cuando no es simple», insistió el ministro de la Defensa, Matan Vilnai. En la víspera, Netanyahu había destacado que según su opinión lo esencial era preservar el tratado de paz de 1979, el primero firmado por Israel con un país árabe.

Las relaciones bilaterales se deterioraron el 18 de agosto, cuando tropas israelíes que perseguían a los presuntos autores de ataques en el sur de Israel mataron a cinco policías egipcios cerca de la frontera común.

A su turno, el jefe de la diplomacia, Avigdor Lieberman, que en el pasado había formulado declaraciones hostiles contra Egipto, se limitó a afirmar que «ahora los egipcios tienen la palabra».

Homenaje

«En cuanto tengamos la garantía de las autoridades egipcias de que ninguna amenaza pesa sobre nuestros diplomáticos, éstos retomarán sus cargos», precisó Lieberman. El sábado a la mañana, el embajador de Israel en Egipto, Yitzhak Levanon, volvió precipitadamente a Israel con 80 miembros del personal diplomático y sus familias.

Los dirigentes israelíes también rindieron homenaje a la intervención de miembros de un comando egipcio que «solucionaron el problema quizás un poco tarde, pero lo hicieron evitando un baño de sangre», según Vilnai.

Ante los hechos, la cúpula militar que gobierna Egipto tras la caída del expresidente Hosni Mubarak, afirmó que intentará juzgar con rapidez a los responsables de la violencia en tribunales de emergencia de seguridad nacional. Por los hechos de violencia fueron detenidos 111 personas. Tres personas murieron y más de 1.000 resultaron heridas.

Los lazos de Egipto con Israel, aunque nunca cordiales, fueron un pilar de la política exterior del derrocado gobernante Mubarak, considerado mediador regional por la comunidad internacional. Bajo su mandato, las muestras de hostilidad hacia Israel eran aplastadas rápidamente por las fuerzas de seguridad.

Agencias AFP, Reuters y EFE

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