- ámbito
- Edición Impresa
Ejecutivos argentinos son los que más horas trabajan en la región
• Es por temor a perder el empleo.
• La mayoría preferiría trabajar menos y dedicar más tiempo a la familia

«Los argentinos son en la región los que más tiempo le dedican al trabajo en su tiempo libre por la inestabilidad laboral que hay en el país que obliga a cuidar más el puesto laboral», explicó a este diario Guillermo María Fraile, director del ConFyE.
El análisis, que se elaboró en base a 1.643 casos (448 en la Argentina y el resto en Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, México y Uruguay), sostiene que la mayoría de los profesionales consultados dice trabajar 50 horas por semana, y en el caso de los argentinos el 71% admitió que se queda después de hora por autoexigencia y por miedo a no cumplir con las expectativas de la compañía.
Pero no se trata simplemente de vocación por el trabajo, si no que la mitad de los encuestados cree que si limitara las actividades laborales a un horario razonable pondría en peligro su crecimiento en la empresa. Esta creencia explica por qué el 77% de los jefes consultados afirma que el personal que tiene a su cargo se lleva trabajo a su casa en días de descanso. Curiosamente, la percepción de los subordinados no favorece a los ejecutivos de cargos más altos: la mitad cree que su jefe no trabaja fuera del horario de oficina.
Asimismo, el 66% se mostró preocupado por no tener tiempo suficiente para reflexionar sobre su trabajo, algo que según el análisis es alarmante porque deja de manifiesto poca eficiencia a la hora de administrar la jornada laboral. Por eso, el 70% admite que piensa en problemas laborales durante su tiempo libre.
A su vez, el 72% sostiene que en su entorno laboral está mal visto dejar de atender llamadas o mensajes después del horario de trabajo y el 20% percibe que sus colegas descalifican a quien evita reuniones después de hora.
Exigencia
«El impacto del qué dirán en la forma en que los argentinos se toman su tarea es muy alto. Vivimos todavía en una sociedad rígida donde la exigencia por cumplir el trabajo es alta», dijo Fraile.
De hecho, el 50% aseguró que la comunidad en la que esta inmerso asocia al concepto de hombre exitoso con alguien que entrega su vida a la empresa.
Igualmente, el informe revela que el argentino es el más «familiero» de la región, ya que casi el 70% de los ejecutivos locales respondió que la familia es lo que más lo satisface en la vida, mientras que en el resto de los países ese porcentaje desciende al 60%.
«El profesional argentino no tiene incorporado que hay un tiempo determinado para el trabajo. Por eso, es al que más le cuesta aceptar que tiene poco tiempo para dedicar a su familia. Es un desafío poco resuelto en nuestro país», explicó Paola Delbosco, una de las responsables de la investigación, y agregó: «Sólo dedica 20 horas por semana a sus hijos mientras que al trabajo le dedica más de 50».
Los investigadores del ConFyE aseguran que si bien en la Argentina las compañías locales tienen rutinas de trabajo poco flexibles, aquellas que sí ofrecen políticas destinadas a promover la responsabilidad familiar -como mayor libertad en los horarios de entrada y salida o poder trabajar desde su casa- dicen que sus empleados no hacen uso de ellas.
«El argentino no usa esos beneficios cuando los tiene porque cree que está mal visto», dijo Patricia Debeljuh.
Distinto es el caso de los jóvenes profesionales, que según el estudio son los que más beneficios buscan a la hora de elegir un trabajo.
«El cambio de la sociedad está en manos de la denominada generación Y, que muestra no querer repetir el modelo de padres ausentes que vieron en sus hogares. El peligro es que estos jóvenes cuando crezcan y ocupen puestos jerárquicos se vuelvan tan rígidos como los adultos de hoy», concluyó Fraile.


Dejá tu comentario