29 de octubre 2014 - 00:00

El 25% de la población es pobre

Madrid - Un cuarto de la población española vive en la exclusión social, según un informe de la organización humanitaria católica Cáritas presentado ayer, que atribuye esta situación principalmente al desempleo y la falta de vivienda.

"De los 11,7 millones de excluidos, el 77,1% sufre exclusión de empleo y el 61,7% exclusión de vivienda", indican Cáritas y La Fundación Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada (Foessa) en este informe que denuncia la drástica degradación respecto del año 2007, justo antes de que estallara la burbuja inmobiliaria y España se precipitara en la crisis.

Entonces, la ONG consideraba que un 16,3% de la población vivía en una situación de exclusión social "severa o moderada". En 2013, un 10,9% de los españoles se encontraban en situación de "exclusión severa" y un 14,2%, en situación de exclusión "moderada".

Sin querer entrar en un "debate" sobre la recuperación económica de España, la ONG señala en el informe que "no hay síntomas de que la tendencia al empeoramiento se haya detenido en cuanto a los problemas sociales", aunque los indicadores macroeconómicos den muestras de mejora.

"El crecimiento económico por sí solo no genera equidad", declaró en una rueda de prensa el secretario general de Cáritas, Sebastián Mora, señalando que dos de cada tres excluidos ya lo estaban antes de la crisis, que ha afectado más intensamente a los más vulnerables.

Para combatir la exclusión "es necesario incrementar la protección social", añadió, en contraste con el rigor presupuestario impuesto desde 2012 por el Gobierno conservador de Mariano Rajoy, que lastró fuertemente estos programas.

Según la ONG, 500.000 familias no estarían recibiendo ningún tipo de subsidios sociales, como es el caso de los desempleados que han consumido el período de ayudas.

En tanto, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) dijo en un informe presentado en Roma que los ingresos de las familias con hijos en España dieron un "gran salto atrás" de diez años durante la crisis, un retroceso que sitúa a España detrás de Grecia en esa valoración y junto con Irlanda y Luxemburgo.

En el informe "Los niños de la recesión. El impacto de la crisis económica en el bienestar infantil en los países ricos", la organización asegura que las familias con hijos en España perdieron durante la recesión el equivalente a "diez años de esfuerzo y progreso", al igual que ocurrió con Irlanda y Luxemburgo.

Durante los años de la crisis, entre 2008 y 2012, la pobreza entre los niños aumentó más de 8 puntos -pasó del 28,2% al 36,3 %- y convirtió a España en el séptimo país en el que más creció ese fenómeno, según Unicef.

Dicha crisis económica arrastró a 2,6 millones de niños a la pobreza en los 41 países más prósperos del mundo desde 2008 y elevó a 76,5 millones los afectados por la pobreza infantil en el mundo desarrollado, añadió.

Agencias AFP y EFE

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