5 de diciembre 2014 - 00:00

El ADN de Ricardo III revela infidelidad en realeza británica

Ricardo III murió en 1485. Su ADN determinó que era rubio y de ojos celestes.
Ricardo III murió en 1485. Su ADN determinó que era rubio y de ojos celestes.
  Londres - El ADN del rey Ricardo III (1452-1485) determina que, casi con seguridad, tenía los ojos azules y el pelo rubio, al menos en su niñez, según un estudio de la Universidad de Leicester publicado por la revista Nature Communications. Sin embargo, pone en duda el linaje de la realeza británica.

Por la descripción del aspecto del rey Ricardo III, el estudio señala que su retrato más fiel se correspondería con la pintura "The Arched-Fram Portrait", expuesta en la galería de arte londinense Society of Antiquaries. Los nuevos avances en la investigación de la Universidad de Leicester cierran la cuestión sobre si los restos hallados en 2012 en un estacionamiento de Leicester, en el norte de Inglaterra, correspondían a Ricardo III, ya que lo confirman al 99,99 %.

"Nuestra investigación muestra la evidencia de que los restos pertenecen a Ricardo III, lo que cierra un caso de 500 años de antigüedad", aseguró Turi King, de la Universidad de Leicester.

Además, con la ayuda de las técnicas de investigación genética y estudiando el árbol genealógico de los parientes de Ricardo III, los expertos pudieron confirmar el parentesco de dos descendientes actuales del monarca -Michael Ibsen y Wendy Duldig- por parte de la línea femenina (a través de su hermana Ana de York).

Sin embargo, los investigadores observaron que en algún momento hubo una ruptura en la línea masculina descendiente, entre Ricardo III y el quinto duque de Beaufort (1744-1803), debido a un hijo ilegítimo, que no han podido identificar.

Los científicos responsables de la investigación "Identificación de los restos del rey Ricardo III" matizaron que "todavía se desconoce dónde se produjo la ruptura de la cadena dinástica", por lo que, por el momento, todo son suposiciones. "La ruptura del cromosoma Y, y la consecuente falsa paternidad por el lado masculino no es sorprendente dada la época, pero plantea conjeturas sobre la legitimidad de la sucesión", puntualizó el profesor de Historia de la Universidad de Leicester Kevin Schurer, que codirige la investigación.

El monarca, también conocido como duque de Gloucester y último rey de la Casa de York y de la dinastía Plantagenet, es un personaje legendario, fuente de inspiración de la literatura inglesa, que lo ha retratado como un hombre ambicioso, cruel y sin escrúpulos.

"Nuestro estudio cubre todo el análisis genético y genealógico (...) y es el primero en recopilar toda la evidencia", dijo la doctora experta en genética Turi King.

Agencias EFE y Reuters

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