Periodista: ¿Qué trayectoria puede tener el tipo de cambio?
Carlos Rodríguez: El "blue" está mucho más bajo de lo que estuvo en febrero. El Gobierno tiene fuertes posiciones líquidas en dólares a través de ANSES y otros organismos. Son dólares y son acciones y bonos en dólares. Las utiliza no para manejar el mercado porque no pueden sino para asustarlo. Cualquiera sabe que hace pocos meses el dólar estaba a 6 pesos y ahora ya nadie habla de 6 u 8 pesos. De golpe, con la intervención oficial, el dólar "blue" puede bajar de $ 11,50 a $ 10,50. Va avanzando de a saltos.
P.: Kicillof en enero fijó el dólar oficial a 8 pesos. ¿No fue un error comprometerse a un valor determinado sabiendo que con el correr de los meses es imposible mantenerlo ?
C.R.: Se asustaron muchisimo cuando subio el dólar en enero y la inflacion se fue arriba del 30%. Está clarísimo que el alza del dólar comercial se traslada directa y rapidamente a la inflación. Y encima luego venían las paritarias. Están muy preocupados por la posible necesidad de hacer otra corrección. Pero si sigue el déficit fiscal y el BCRA traslada ganancias ficiticias por revalorización de activos -la metodología del FMI lo prohíbe en cualquier país del mundo- no va a haber más remedio. La tasa expansión de pasivos liquidos del BCRA es incompatible con un dólar fijo. Están esterilizando con letras que pagan una tasa de cerca del 30% pero con un dólar semifijo, son tasas dólar. ¿Quién paga el 25% en dólares? No cierra...
P.: Da la impresión de que el BCRA quiere llevar al tipo de cambio oficial en dosis graduales de subas...
C.R.: Las dosis graduales no sirven. Una vez que tenés un desequilibrio fiscal ya está. En economia es mejor pagarlo de golpe y ser franco. Como se vienen las elecciones no van a cambiar. Ergo, van a hacer lo posible para arrastrarse en el barro. La economía se va a seguir arrastrando para tratar de llegar como sea. Pero está el desequilibrio. Hay un déficit fiscal enorme que está ligado al equilibrio político. Si equilibras uno, desequilibras el otro en la metodología de este Gobierno. Lo que yo llamo ajuste es equilibrar los dos a la vez, pero eso no lo puede hacer un Gobierno con la ideología y el tipo de pensamiento de los que lo apoyan. No está en la mente de este Gobierno hacer este ajuste. Y es ridículo recomendárselo. No soy consultor y no voy a dar recomendaciones que no van a ser seguidas.
P.: ¿A qué ajuste político se refiere?
C.R.: Ir de nuevo al FMI. No hay que viajar al Club de París. Hay que empezar con el FMI. Desembolsos no hacen falta. Es para cumplir con el articulo 4°. Y después... ¿qué se hace con Carta Abierta en la Biblioteca Nacional? ¿Y La Cámpora? Se quema una idea económica dando una recomendación cuando están errados en lo político e institucional. Ya sea fijar o flotar el tipo de cambio, siempre lo van a hacer mal. Están errados en lo político.
P.: Recientemente hubo críticas al BCRA por subir la tasa.
C.R.: El objetivo entonces era parar la corrida cambiaria. Se culpa a las recesión actual por la suba de la tasa pero la caída de la actividad es culpa de la realidad. O sea, la suba de tasas es la consecuencia de la falta de crédito y ello es consecuencia de los déficit fiscales acumulados.
P.: De todas maneras hay inversiones graduales apostando al Gobierno que asuma a fines de 2015.
C.R.: Los mercados se anticipan a los cambios. El problema es que este Gobierno le puede estar dejando al que viene una mochila demasiado grande. Tanto económica como política. Pasó con otros gobiernos en los que se generaron demasiadas expectativas. El que viene puede quedarse con las manos atadas. El que está ahora no hace el ajuste y se lo deja al que viene, que deberá sincerar variables, arreglarse con La Cámpora, con organismos internacionales, corregir los precios relativos, ver cómo sube tasa de desempleo. Cuando los números se sinceren, se van a enterar de que hay más inflación, desempleo y pobreza. Lo pagará el que viene. Entonces el nuevo Gobierno no sube como triunfador. Menem estuvo arrastrándose el primer año. La gente quería cambios pero el país estaba tan golpeado que era difícil.
P.: De todas maneras este Gobierno no deja fuertes vencimientos de deuda, sino todo lo contrario...
C.R.: Hay 350.000 juicios con jubilados que hay que pagar. Es lo mismo que pasó con Alfonsín y que en la gestión de Menem hubo que pagar con Bocon. Va a haber que documentarlo de alguna manera y rapidamente. Y ya veo a la oposición hablando de que a los jubilados le dan un papel que no sirve para nada. Después se tiene una deuda económica y política que es cómo hacer para multiplicar la tarifa de la electricidad en la Capital y el GBA...
P.: Quizás el nuevo Gobierno lo haga gradualmente...
C.R.: Volvemos al problema del tipo de cambio sobre si hay que hacerlo de a poco o rápido.
P.: El dólar no es como la electricidad...
C.R.: Si se hace gradualmente se van incorporando expectativas inflacionarias y los mercados se anticipan. Y van generando más distorsiones. Si se avisa que la electricidad va a subir en el futuro, se consume ahora.
P.: Pero nadie llena o carga baterías por eso.
C.R.: Pero podés adelantar procesos productivos. Lo mismo pasó con los autos y el impuesto que les pusieron. Cuando anuncias que se devalúa, van a retener exportaciones y adelantar importaciones. Ya sé de antemano que la tasa de retorno de tener dólares billete va a ser más alta que la tasa de retorno de tener depósitos a plazo fijo en pesos. Si alguna cosa tiene que subir de precio mas vale que se haga rápido y no de a poco. El tema acá es que la recesión está ayudando a la balanza comercial. Cayeron las importaciones porque cae el consumo. Lo que no me explico es por qué cayeron tanto las exportaciones. Podría decir que hay contrabando No es porque los mercados internacionales cayeron. Los exportadores probablemente están reteniendo a la espera de que el dólar suba. O también subfacturación de exportaciones. O quizás los datos del INDEC sean correctos y estén corrigiendo aumentos de las exportaciones de meses atrás.
P.: En definitiva ve a la economía arrastrándose en los próximos meses.
C.R.: ¿Qué vamos a esperar los argentinos? Precisamos un cambio en lo político, institucional, que adoptemos la ética del trabajo, del ahorro y del esfuerzo del mundo capitalista moderno, anglosajón, norteamericano, chino, coreano, japonés, vietnamita. En estos países el que trabaja es un individuo que cumple con la sociedad. En la Argentina el que trabaja es un estúpido. O un esclavizado. Lo lógico es conseguir un plan de "No Trabajar". Es más: el Gobierno se financia con impuestos al trabajo. Eso da la pauta de que el trabajo no está bien visto. El que tiene éxito en el resto del mundo es admirado, es un Bill Gates... Acá es un ladrón por definición. Somos una sociedad rentística; estamos esperando a ver cuál es la próxima renta que venga y nos zafe Ahora es Vaca Muerta. Antes era la vaca atada, (por la ganadería). Pasó por la soja.
| Entrevista de Guillermo Laborda |


Dejá tu comentario