24 de febrero 2012 - 00:00

El arroz volverá a caer en 2012/13

El arroz volverá a caer en 2012/13
A pesar de figurar la Argentina entre los países con las mejores tierras (y clima) del mundo para producir arroz, y de las relativamente estables condiciones internacionales, el área del cultivo volvería a caer en forma significativa en la próxima campaña (2012/13), revirtiendo así la marcada tendencia al incremento de producción que tuvo durante casi una década y que llevó al récord de más de 1,7 millón de toneladas de cosecha en la campaña anterior (2010/11).

La conjunción de fuerte aumento en los costos y oferta irregular en insumos básicos como la energía (combustible y electricidad) aparecen como las principales causas del retroceso de área que, en general, tiene a la soja como la principal beneficiada, aunque también la recuperación en los precios ganaderos fue determinante en algunos casos, especialmente si se considera que las principales zonas arroceras se ubican en el sur de Corrientes (casi 100.000 hectáreas) y en el norte de Entre Ríos (75.000 hectáreas). Y es justamente en esta provincia, que sigue siendo la más importante en cuanto a los rindes, donde más de un centenar de productores ya habrían dejado la actividad en la última campaña, achicando alrededor del 25% el área (más de 24.000 hectáreas), aunque la superficie nacional se recortó menos (un 10%), ya que en Santa Fe creció el área arrocera.

Para los entendidos, el panorama, lejos de mejorar, profundizaría el retroceso. Es que al arroz le corren las generales de la ley. Y en ese contexto el clima esquivo, la suba en los precios de insumos y el relativo debilitamiento del mercado internacional, al que acaba de reingresar como oferente la India después de tres años de haber suspendido sus ventas externas, muestran un escenario de mucho riesgo para el nivel de inversiones que presenta este cultivo, cuya cosecha ya comenzó y se ubicaría en no más de 1,4-1,5 millón de toneladas, con una caída de alrededor del 20% respecto del récord 10/11.

En el plano internacional las noticias son ambiguas. El caso es que si bien la producción sigue creciendo, el consumo global también lo hace manteniendo prácticamente el equilibrio.

Sin embargo, hay «movimientos» que no se ven en las tendencias globales. Por ejemplo, por un lado, tanto Brasil como Uruguay están disminuyendo su oferta, y la recesión económica en varios países europeos no hizo que la demanda global se cayera, al contrario, sigue estable e, incluso, con alguna tendencia al crecimiento.

Pero el hecho de que la India, con su oferta de más de 7 millones de toneladas anuales, haya reingresado a ofrecer al mercado, fue el elemento determinante para el debilitamiento de las cotizaciones desde fines del año pasado.

Argentina

Este país, proveedor de grandes volúmenes aunque no de calidad, había suspendido sus ventas externas en 2008, cuando la anterior crisis de altas cotizaciones de los commodities, para asegurar su abastecimiento interno en cantidad y precios. Ahora, sin embargo, volvió al mercado convirtiéndose, obviamente, en el factor bajista.

Para la Argentina, que cuenta con una docena de destinos aunque los cuatro principales absorben el 25% de la oferta exportable (el 36% Brasil; el 16% Venezuela; el 14% Irak y el 9% Chile), y su volumen exportable relativamente chico, el efecto India no afecta las colocaciones, pero sí el nivel de precios.

Aunque ahí el país cuenta con una ventaja relativa que son los acuerdos con Venezuela, que, si bien implican apenas 125.000 toneladas de las casi 900.000 exportables, se hacen a valores fuera de mercado, ya que promediaron los u$s 400 por tonelada, contra los u$s 270-280 del resto.

De ahí que la renovación de los acuerdos bilaterales con el país bolivariano, que se acaban de cerrar, pase a ser estratégica para toda la cadena arrocera.

Contrariamente, en el plano interno los cambios no pasan por la plaza, bastante estable con una demanda doméstica de alrededor de 400-500.000 toneladas (equivalente cáscara) sino, más vale, por los asuntos económicos y las normas oficiales.

El mantenimiento de retenciones del 5% (arroz blanco) y el 10% (arroz cáscara); los atrasos en la devolución del IVA, que ya rondan los 150/180 días, y el hecho de que hace más de tres años que el precio interno deba ser mantenido alrededor de $ 0,95 por kilo mientras los costos siguen escalando geométricamente, constituyen los principales elementos que, en más de un caso, vuelven negativa la ecuación y determinan el abandono de la actividad que se está registrando.

Es que el arroz es un cultivo complejo, que requiere mucho combustible, tanto para su implantación como para el riego (de pozo o de represa), la cosecha y los movimientos de tierra, pero los problemas de abastecimiento se hacen sentir cada vez más, y no sólo porque hacen falta casi 5 kilos de arroz para un litro de gasoil, sino porque aun pagando eso (o más) a veces tampoco se consigue el combustible.

La restricción podría salvarse, parcialmente, con energía eléctrica. Sin embargo, aquí tampoco parece haber avances, y hay proyectos parados, sin concretarse, desde fines de los 90.

De ahí que los reclamos de los productores y molinos se sigan sumando, aunque con diferencias, ya que mientras algunos pretenden correcciones de tipo estructural (por ejemplo, eliminación de las retenciones), otros se conforman con medidas menos profundas (como la reimplantación de los reintegros). El asunto es que les mejore el tipo de cambio ante la erosión que representa la suba de costos e inflación.

Y, aunque el volumen de exportaciones no es tan grande (en realidad parece haber comenzado a achicarse en forma llamativa), también la falta de financiación para este tipo de operaciones aparece en la lista de las demandas, lo cual es comprensible, especialmente ahora que la reaparición de la India debilitó el mercado internacional, lo que vuelve casi imprescindible financiar las operaciones para no tener que resignar tajadas importantes del precio.

Las demandas, entonces, no parecen tantas frente la codiciada potencialidad arrocera que presenta la Argentina.

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