2 de noviembre 2010 - 00:00

El arte de Clorindo Testa en una nueva exposición

Clorindo Testa trabaja desde 1952 en la arquitectura y en la pintura con igual maestría, proyectando edificios que son algo más que objetos de consumo.
Clorindo Testa trabaja desde 1952 en la arquitectura y en la pintura con igual maestría, proyectando edificios que son algo más que objetos de consumo.
«Es muy agradable, cada tanto juntar algunos cuadros, colgarlos en una agradable galería y poderlos ver todos juntos por un rato. El rato no dura mucho...quince, veinte, a lo mejor treinta o sesenta días. Pasan enseguida» dijo este año Clorindo Testa.

Mañana se inaugurará una exposición suya y de Elena Aquarone en la galería Centoira, creada en 1982 en Montevideo 1780 P.B, que ya recibió a más de 190 exposiciones con artistas argentinos, sudamericanos e internacionales. Posee importantes artistas como Arden Quin (Uruguay), Margarita Paksa, Víctor Chab, Milred Burton, Federico Klemm, Carlos Colombino (Paraguay), entre otros. A partir de 1996 inauguró su nueva galería, un Petit Hotel en French 2611. Centoira, además es miembro co-fundador de la importante Feria Internacional de Arte Expotrastiendas creada en el año 2001, trabajando muchas veces de forma conjunta con el autor de esta nota y el mismo Clorindo Testa.

Elena Acquarone, nacida en Concordia, Entre Ríos, un 21 de Diciembre, se graduó como arquitecta en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo en la UBA en 1966. Realizó una intensa actividad profesional a la vez complementada con sus cursos de perfeccionamiento en su país y en el extranjero. Desde 1970 a 1990, estuvo asociada a Clorindo Testa, actuando en algunas de sus obras. También participó en varias Bienales de Arquitecturas de la Cuidad de Buenos Aires, con proyectos propios e instalaciones artísticas para dichos eventos, donde también supo conjugar un rol importante entre su condición de artista y arquitecta.

Testa (n. 1923), trabaja desde 1952 en la arquitectura y en la pintura con igual maestría, proyectando edificios que son algo más que objetos de consumo: a través de sus diseños, muestra su potencia como creador de ideas y representaciones, como Niemeyer en Brasil o Barragán en México. Es el más reconocido artista-arquitecto argentino en el país y el exterior y, entre otras muchas distinciones, recibió recientemente el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad La Sapienza de Roma; así como fue invitado varias veces a las Bienales de Venecia y San Pablo y al Museo de Arte Moderno de Nueva York.

En su larga trayectoria como arquitecto, en obras como la sede del ex Banco de Londres, la Biblioteca Nacional, el Centro Cívico de Santa Rosa, La Pampa, puede reconocerse la importancia asignada a la estructura urbana existente, y no sólo desde el punto de vista formal, sino como hecho sociocultural. Su arquitectura es exclusiva, difícil de encasillar, a pesar de la diversidad de recursos que utiliza para materializarla.

Uno de sus rasgos dominantes es que no desarrolla una tesis preconcebida acerca de cómo será el espacio y la realización de cada edificio: ha de surgir de una serie de variables creativas que están siempre presentes en este maestro de la arquitectura latinoamericana. Considera que la ciudad es esencialmente un espacio ético y no una simple acumulación de obras y elementos urbanos, más o menos atrayentes desde el punto visual y utilitario, pero desasidos de una estrecha correspondencia con los fines que le dieron origen, que la sostienen y afianzan.

Ha realizado grandes aportes en sus diseños de edificios públicos (estatales y particulares), donde son más exigentes y perentorias las necesidades del espacio ético. Testa ha respondido siempre a esa necesidad con una imaginación desbordante, sólo se sujeta a los dictados de lo que nos gustaría llamar una conciencia urbano-arquitectónica de precisa solidez. ¿Cuál puede o debe ser la morfología urbanística del porvenir? ¿Cómo será la ciudad que está siendo erigida con las decisiones que tomamos hoy?

Los diseños de Testa se hallan, sin duda, entre los de aquellos arquitectos que, desde los tramos finales del siglo XX, han encontrado respuestas de grandes artistas. Son las representaciones de un creador de espacios, en los que el hombre pueda desarrollarse en comunión con sus semejantes, aboliendo la soledad y el desamparo. Crear espacios estéticos dentro de la galería o sobre el terreno, donde el arte pueda convivir con el hombre y el hombre pueda vivir en la arquitectura.

Para finalizar y poder entender lo que representa Clorindo Testa para nuestra sociedad y los tiempos que vivimos, podría comparárselo con Frank Gehry, siendo un verdadero motivo de orgullo tener a este maestro multidisciplinario, donde cada cosa que enfrenta deja su impronta artística y de grande valores conceptuales.

Dejá tu comentario