20 de mayo 2015 - 00:00

El auxilio chino a Brasil incluye u$s 7.000 millones a Petrobras

El premier chino, Li Keqiang, y la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, ayer durante el acto de firma de importantes acuerdos económicos en el palacio del Planalto. El impactante financiamiento de Pekín viene en auxilio de una economía estancada.
El premier chino, Li Keqiang, y la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, ayer durante el acto de firma de importantes acuerdos económicos en el palacio del Planalto. El impactante financiamiento de Pekín viene en auxilio de una economía estancada.
  Brasilia - El primer ministro chino, Li Keqiang, llegó ayer al rescate de la alicaída economía de Brasil con acuerdos comerciales, financieros y de inversiones valuados en 53.000 millones de dólares que se volcarán a los sectores energético, minero, aerocomercial y de infraestructura. La cifra incluye una importante línea de crédito para la empresa Petrobras, inmersa en la crisis por un escándalo de corrupción y un exceso de endeudamiento.

Li firmó con su anfitriona, la presidenta Dilma Rousseff, 35 acuerdos de inversión y cooperación que regirán hasta 2021 y que supondrán una inyección de fondos vital para una economía que cerrará este año con una caída del PBI del orden del 1,2%.

Lo pactado incluyó un convenio para financiar proyectos de la debilitada Petrobras por 7.000 millones de dólares, según documentos distribuidos por la presidencia. Asimismo, la concreción de la venta de un primer lote de 22 aviones de un total de 60 encargados a Embraer y la creación de abultados fondos de inversión y desarrollo.

"El plan de acción conjunta 2015-2021 que firmé con el primer ministro inaugura una etapa superior de nuestra relación", dijo Rousseff antes de anticipar que viajará a China el año que viene.

Ambos líderes anunciaron que el Industrial and Commercial Bank of China, el mayor banco del mundo por activos, establecerá un fondo por 50.000 millones de dólares con Caixa Econômica Federal, el mayor prestamista hipotecario de Brasil, para invertir en proyectos de infraestructura en este país.

La larga lista anunciada durante una ceremonia en la que Rousseff recibió al primer ministro Li incluyó también un memorando entre la minera brasileña Vale y el banco ICBC para ofrecer servicios financieros por 4.000 millones de dólares.

"China y Brasil han desempeñado un papel destacado en la construcción de un nuevo orden global", añadió la mandataria, mostrando en una pincelada el tamaño de las ambiciones de estas naciones del grupo BRICS, que suma además a Rusia, India y Sudáfrica.

Uno de los emprendimientos con mayor potencial, y también más polémicos por su eventual impacto ambiental, es la puesta en marcha de los estudios de viabilidad para una monumental ferrovía que cortará Sudamérica desde Brasil a Perú, cruzando la Amazonia, para exportar bienes del país su-damericano por el Pacífico.

"China y Brasil están promoviendo la construcción de infraestructura, y China tiene muchas experiencias ricas y nos gustaría cooperar con Brasil para reducir sus costos", dijo Li.

El proyecto es abaratar los gastos de transporte de las exportaciones de commodities brasileñas al gigante asiático, como la soja y el hierro.

El viaje inaugural de Li a la potencia sudamericana en su carácter de primer ministro de China sirvió para reabrir el mercado asiático a la carne brasileña, algo muy esperado por los anfitriones. Fueron autorizados envíos de ocho frigoríficos, cumpliendo uno de los anhelos del sector agropecuario tras el cierre hace dos años por cuestiones sanitarias.

La gira de Li, que también incluirá a Perú, Colombia y Chile, marca el puntapié inicial de una segunda generación de inversiones chinas en Brasil, tras una inicial en materias primas, con mayor foco en la industria pesada y en obras de infraestructura. Asimismo, una diversificación de los intereses del gigante asiático en la región, volcados hasta ahora en Venezuela (que recibió préstamos e inversiones por 50.000 millones de dólares desde 2007) y en la Argentina (20.000 millones de dólares anunciados en febrero).

Li Keqiang, que llegó con una delegación de 120 empresarios, reiteró el deseo de su país por estrechar la relación con toda América Latina "en todos los niveles" y ofreció cooperación para iniciar un gran proceso de industrialización en la región.

"La recuperación económica del mundo tiene mucho que ver con el aumento de la capacidad productiva" y para participar en ese proceso es necesario "acelerar la cooperación para la industrialización" en América Latina, declaró Li al clausurar un seminario empresarial junto a Rousseff.

Agencias Reuters, AFP, DPA y EFE

Dejá tu comentario