12 de abril 2013 - 00:00

El Bafici 2013 atiende el gusto del público

Atento a las nuevas generaciones, el documental “Method to de Madness of Jerry Lewis” tiene aportes de referentes actuales, como Tarantino. “The Great North Korean Picture Show” visita una escuela de Corea del Norte donde se enseña una única visión de las cosas.
Atento a las nuevas generaciones, el documental “Method to de Madness of Jerry Lewis” tiene aportes de referentes actuales, como Tarantino. “The Great North Korean Picture Show” visita una escuela de Corea del Norte donde se enseña una única visión de las cosas.
Cada año, las estadísticas informan cuánta gente concurre al Bafici, pero nadie ha relevado todavía cuánta se manda mudar a mitad de la película (un fenómeno habitual en ese encuentro). Por eso, muchos prefieren rever un clásico, o un film de años atrás, imperfecto pero cargado de recuerdos para cada espectador. La nueva gestión del Bafici ha sabido atender estas necesidades, con la retro de "La mosca", "El club de los cinco", y otras cintas "ochentosas". Sigue en esto al Festival de Mar del Plata cuando trajo a Joe Dante con los "Gremlins" y compañia, y la sala repleta coreaba "oe, oe, oe, oe, Dante, Dante", para emoción y perplejidad del autor, considerado apenas un artesano de la factoría Spielberg.

Asimismo, para el público que ama el viejo cine bien hecho, y sus autores, ha recuperado los documentales de André Labarthé sobre grandes maestros, que solía pasar el finado canal cultural Bravo, y agrega otros también de Labarthé, aquí desconocidos, todos ellos hechos para la televisión francesa entre 1964 y 1971. Nada de "documental de autor". Estos son registros clásicos, bien informativos, puestos al servicio del artista visitado y su público. Para anotar: "Jean-Pierre Melville (portrait en 9 poses)", "Conversation avec George Cukor", "Busby Berkeley" (ambos en un mismo programa), "John Cassavetes", "The Scorsese Machine", "Jerry Lewis (partie 1)".

Este cómico norteamericano también protagoniza "Method to the Madness of Jerry Lewis", de Gregg Barson, 2011, que, atento a las nuevas generaciones, incluye aportes de Jerry Seinfeld, Quentin Tarantino y otros referentes actuales, amén de la comediante Carol Burnett y Martin Scorsese, siempre didáctico. Volviendo a Francia: "Jean Vigo", de Jacques Rozier, y "Jean Renoir, le patron: la regle et l' exception", de Jacques Rivette, documentales viejos pero muy vigentes de dos autores de la Nouvelle Vague sobre sus maestros inalcanzables.

Más nuevo, sobre alguien que siempre tuvo cara de viejo, "Harry Dean Stanton: Partly Fiction", de la suiza Sophie Huber, sobre el protagonista de "Paris, Texas" y otras obras desde 1954 hasta el presente, cuando ya tiene sus 87 cumplidos. Siempre flaco y tristón aunque sonría, acá lo acompañan David Lynch, Wim Wenders, Debbie Harry (más conocida como la vocalista de Blondie), el actor y cantautor country Kris Kristofferson, y otros amigos. A propósito, también hay un documental sobre el autor de "El hombre elefante": "David Lynch: Don' t Look at Me", de Luc Girard, 1989, también de la televisión francesa. Y otro sobre el autor de "Cinema Paradiso", "Giuseppe Tornatore: cada película es la primera", de Barcaroli & Panichi.

Pero esos son los artistas conocidos. Hay otro, descubierto en "Cuéntame de Bia", Perú-EE.UU., donde Andrea Franco rehace los pasos de su abuelo, el productor y escritor Bernardo Batievsky, cuyo "Espejismo", de 1972, fue el primer film peruano nominado al Globo de Oro al Mejor Film Extranjero. Y otros, los chiquilines de "Cien niños esperando un tren", de Ignacio Aguero, Chile, 1988, delicioso seguimiento de un taller infantil de cine organizado en la parroquia de una callampa por la pedagoga Alicia Vega, hoy todavía activa. Y otros muy distintos, los estudiantes de "The Great North Korean Picture Show", visita a la única escuela de cine de Corea del Norte, donde se enseña una única visión de las cosas, visita que solo pudieron hacer dos cineastas de Singapur, James Leong y Lyn Lee. Que, de algún modo, incluyeron elementos de thriller político. Es que, según dicen, Kim Jong-il, padre del actual dictador, secuestró durante ocho años a un director y su esposa para que filmasen propagandas oficiales, y eso no es todo.

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