13 de enero 2009 - 00:00

El campo siempre en la mira oficial

El Gobierno descartó ayer cualquier cambio en la forma de facturar las ventas al exterior, tal como habían pedido las principales empresas. Ante las variaciones observadas entre el precio de cierre de las operaciones y el de la colocación efectiva de la mercadería, los exportadores habían reclamado que sea este último el que se tome en cuenta.
El encargado de hacer pública la posición oficial fue el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray, que dijo ayer que el organismo continuará «exigiendo los impuestos al valor de transacción declarado ante la Aduana».
Echegaray aludió así a tratativas de las cámaras de exportadores y de importadores en el Consejo Consultivo Aduanero, que «superan el contexto operativo y están fuera de los objetivos centrales que hacen a la política del Gobierno nacional».
Según recordó Echegaray, a través de un comunicado del organismo, el Código Aduanero Argentino establece en el artículo 321 que «el precio declarado una vez registrado, constituye una declaración comprometida de carácter inalterable».
Sobre el rol de los importadores y exportadores, Echegaray evaluó que «aquellos que obtuvieron rentas extraordinarias con la burbuja especulativa debido al alza de los commodities, no pueden ahora pretender hacer socio al Estado frente a la caída de los precios y la renegociación entre privados».
El comunicado considera además que la caída de los precios de las cotizaciones de productos como la soja, el girasol, el maíz y el trigo «fue causada precisamente por la especulación. Estas mercaderías alcanzaron valores irreales y por completo insostenibles en el tiempo. Pero el escenario para los alimentos hoy es otro. La caída fue tan brusca como la subida, y los precios hoy llegan a guarismos que no son los más bajos de los últimos cinco años».