21 de junio 2010 - 00:00

El CEO de BP prefiere navegar en aguas libres de petróleo

Tony Hayward, CEO de British Petroleum, navegó el sábado en aguas inglesas a bordo del yate Bob, cuya propiedad comparte con dos personas. Aunque trató de pasar inadvertido, las cámaras captaron su rostro, y ayer las imágenes fueron repetidas hasta el hartazgo por la TV estadounidense.
Tony Hayward, CEO de British Petroleum, navegó el sábado en aguas inglesas a bordo del yate Bob, cuya propiedad comparte con dos personas. Aunque trató de pasar inadvertido, las cámaras captaron su rostro, y ayer las imágenes fueron repetidas hasta el hartazgo por la TV estadounidense.
Londres y Washington - El ejecutivo había quedado exhausto el jueves tras un duro embate de parte de legisladores de la Comisión de Energía de la Cámara de Representantes de EE.UU. por el colosal derrame en el Golfo de México. Para recuperarse, el máximo directivo de British Petroleum (BP), Tony Hayward, se tomó el fin de semana para acudir a una exclusiva regata frente a la isla de Wight, Inglaterra, en la que tenía intereses personales. Probablemente el CEO de la empresa haya descansado, pero del otro lado del Atlántico se reavivó la furia, en especial de la Casa Blanca.

Las imágenes de los veleros navegando frente a la costa meridional británica en ocasión de la carrera «JP Morgan Asset Management Round The Island» se repitieron ayer en los televisores estadounidenses.

El director general del gigante petrolero británico había acudido el sábado a la cita, con su familia, a apoyar al yate Bob, de un valor de u$s 360.000, y cuya propiedad comparte con otras dos personas. El barco terminó cuarto.

A dos meses del inicio de la mayor catástrofe petrolera de la historia de EE.UU., la reacción del Gobierno de Barack Obama resultó clara. «Esto forma parte de una larga serie de errores de comunicación», señaló Rahm Emmanuel, jefe de Gabinete de la Casa Blanca y virtual alter ego del presidente.

«Creo que todos podemos concluir que Tony Hayward no comenzará una segunda carrera en el consejo de relaciones públicas», ironizó el funcionario a la cadena ABC.

«Es un grave error», insistió, lanzando una indirecta al director general del grupo: «Por citar a Tony Hayward, recuperó su vida anterior».

Autor de varias metidas de pata a propósito de la catástrofe, Hayward había declarado entre otras cosas que «no hay nadie que esté más preocupado que yo en que todo esto termine; quiero recuperar mi vida».

Reclamos


Entre los republicanos, en cuyas filas algunos legisladores reclaman que no se «extorsione» a BP, también hubo espacio para los reclamos. Es «el punto culminante de la arrogancia», dijo el senador conservador por Alabama Richard Shelby. «El yate debería estar más bien allí para limpiar el petróleo», apuntó, efectista, a la cadena Fox News.

Un vocero de BP se anticipó a defender el viaje de su jefe con su hijo a Gran Bretaña. «No importa dónde esté, él siempre está en conocimiento de lo que sucede en BP» y con la marea negra, dijo John Curry.

Otro vocero señaló que era el «primer día libre (de Hayward) desde que se inició» el derrame, tras la explosión el 20 de abril de la plataforma petrolera Deepwater Horizon y su posterior hundimiento frente a las costas de Luisiana, en el sur de Estados Unidos.

Todo en vano. Más allá de los políticos, las críticas vinieron de todos lados. Según Greenpeace, la actitud de Hayward «pone sal en las heridas» de las víctimas de la marea negra, mientras que The New York Times destacó que Hayward había «desencadenado una nueva controversia».

BP dijo que recupera un promedio de 25.000 barriles de crudo por día, según los guardacostas estadounidenses, cuando del pozo situado a 1.500 metros de profundidad se fugan entre 35.000 y 60.000 barriles diarios; es decir, hasta 9,5 millones de litros.

Agencias EFE y AFP

Dejá tu comentario