No pudo ser. Gonzalo Fierro no llegará a Boca, ya que los dirigentes no consiguieron una póliza de seguro que los cubriera de una posible lesión en su ojo operado en 2005. Es un problema para Borghi, que no tendrá uno de sus carrileros preferidos y tampoco a la alternativa, ya que Luciano Monzón viajó ayer a Italia para incorporarse al Udinese, que pagó 2.500.000 dólares por su pase. Fierro explicó: «Esto me pone muy triste. Estoy dolido por no arreglar con Boca. Pero mi carrera no se acaba acá».
«Ellos tenían miedo de que me pasara algo malo y, por esa razón, tuvieran que pagarme por el resto de los años que me quedan como jugador. Por eso querían un seguro que les respondiera», apuntó. «Yo les dije que no les iba a hacer juicio en caso de que pasara algo, porque era todo responsabilidad mía, pero la gente de Boca no lo aceptó así». Borghi, por su parte, explicó: «Me duele mucho esta situación. Es alguien a quien quiero mucho y me apena por él como ser humano más que como futbolista que no pueda estar con nosotros».
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