22 de marzo 2011 - 00:00

El clan moyanista logró frenar elección en gremio de Comercio

Armando Cavalieri
Armando Cavalieri
Armando Cavalieri deberá esperar. Tenía todo pautado para, salvo una sorpresa, ser reelecto mañana al frente del Sindicato de Empleados de Comercio porteño. Pero ayer, a horas de la votación, la Justicia suspendió los comicios ante una presentación de sus opositores.

El fallo, que los abogados de Cavalieri analizaban anoche, agrega suspenso a la disputa de dos pesos pesados: al mercantil lo desafía su ex secretario gremial, Oscar Nieva, que cuenta con el respaldo explícito de Hugo Moyano, quien esponsoreó su línea interna, «La Borlenghi».

Introduce, además, un componente judicial a una disputa cruzada por tensiones y especulaciones políticas. En rigor, la intervención judicial aparece, sobre la hora, luego de fuertes críticas de la lista moyanista al trato que les dio el Ministerio de Trabajo.

Nadie le pone la voz a las objeciones, pero los opositores a Cavalieri cuestionan que la cartera que comanda Carlos Tomada demoró la entrega de los padrones en un gesto que, afirman, puede leerse como un guiño o una preferencia a la continuidad del «Gitano».

Según la denuncia radicada en los tribunales, planteo al que ayer hizo lugar la Sala VII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo de Capital Federal, el padrón de 61 mil afiliados presentado por Cavalieri tenía «visibles irregularidades».

En concreto, Nieva cuestionó que no pudo analizar la transparencia electoral porque no se le entregaron con tiempo los padrones para analizar la existencia de anomalías. Dijo, además, que revisaron el tramo correspondiente a los jubilados y encontraron que 1.000 afiliados son «truchos».

Hay, detrás, una trama más tortuosa. Veamos: 

  • Nieva fue, durante casi dos décadas, socio menor de Cavalieri. Lo enfrentó, dos veces, en los 80 pero luego, sabedor de que era minoría, negoció y compartió la conducción. Este año, con respaldo de Moyano y Carlos Kunkel, que es el apoderado de su lista, se animó a desafiarlo, trámite en el que perdió a parte de sus aliados, entre ellos Cristian Giménez, referente de la Juventud Sindical en Comercio, que en la pulseada prefirió quedarse al lado de Cavalieri

  • Cavalieri necesita el soporte de Comercio capital por una razón simple y urgente: su jefatura en la federación, que se vuelve a discutir en septiembre, no sería posible si no renueva en la filial porteña. Le ocurrió ya a Alfredo Atanasof, otra víctima de tribus moyanistas, en ese caso en el gremio de municipales.

  • Como en un juego de sombras chinas, en la elección de Comercio -donde, se supone, Cavalieri correría con ventajas- aparecen otros factores colaterales, por ejemplo, las tensiones por las candidaturas K por la jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Los moyanistas cuestionan que Tomada fue complaciente con Cavalieri a la hora de tratar los planteos sobre padrones y Junta Electoral, y leen bajo el agua que eso se vincula con el respaldo que los Gordos le prestan en su pretensión de competir en la Capital, mientras que Moyano, a través de las 62 Organizaciones porteñas, respalda expresamente a Amado Boudou. Es decir: además del duelo Moyano-Cavalieri, se anticipa la batalla interperonista porteña entre Tomada y el ministro de Economía.

  • A su vez, el camionero es un factor de fuerte incidencia en la campaña. La táctica de Nieva es apuntar a un mercado específico de los trabajadores mercantiles: los supermercados. Allí se concentran, según datos globales, más de 13 mil afiliados (sobre un padrón que, según la oposición, no tendría más de 40 mil registrado reales) que tienen como referencia el cambio de salarios que tuvieron sus compañeros del área de logística luego de pasar de Comercio a Camioneros.

    Pablo Ibáñez
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