El clásico del verano: vuelve pelea de fiscales

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 Los avatares y las internas del Ministerio Público fiscal volverán a dominar la feria estival. Así como en enero de 2014 la puja en torno al fiscal José María Campagnoli sacudió la modorra de los juzgados del fuero contencioso administrativo, ahora las designaciones de Alejandra Gils Carbó en la Procuración se constituyen como el nuevo ring entre dos sectores que se disputan el protagonismo entre los fiscales.

El abogado y diputado provincial por Buenos Aires Mauricio D'Alessandro, flamante incorporación del kirchnerismo disidente de Sergio Massa, impulsó una acción de amparo contra las designaciones que la procuradora realizó la semana pasada a partir de la reforma del Código Procesal Penal, cuerpo normativo que todavía espera por su reglamentación a cargo de una comisión bicameral.

Massa exhibe de este modo una belicosidad que, al menos hasta ahora, no es permeable a Mauricio Macri, otro aspirante a la presidencia en el mes de octubre. Quienes asesoran al alcalde en esos asuntos le recomiendan mesura porque Gils Carbó tiene las mismas atribuciones que el fiscal general porteño Martín Ocampo (hombre cercano a Daniel Angelici) y el modelo acusatorio que el Gobierno pretende para el fuero federal es el mismo que ya funciona en la Ciudad.

La presentación de D'Alessandro recayó en el juzgado de Claudia Rodríguez Vidal, que tratará el caso y decidirá si habilita la feria veraniega para dar curso a la cautelar requerida.

El protagonismo -y el efecto- que ha tenido este tipo de medidas el último mes constituye un búmeran doloroso para el kirchnerismo ya que el segundo pilar que tenía la reforma judicial de 2013 era la limitación de este tipo de acciones tan aludidas en los discursos presidenciales. Para colmo, ni siquiera fue necesario un fallo de la Corte Suprema para anular esa determinación: bastó con la irreverencia de los magistrados de las instancias inferiores.

Rodríguez Vidal es una jueza incómoda para la historia reciente del oficialismo: en 2010 declaró inconstitucional el decreto que permitía la utilización de reservas del Banco Central para el pago de la deuda; ese mismo año -luego que la Secretaría de Comercio declaró caduca la licencia de Fibertel- otorgó amparos a favor de clientes de la empresa, con el argumento de que esos usuarios se quedaban sin garantías de poder contar con el servicio y más recientemente firmó la cautelar que le permitió a la empresa LAN Chile retener su hangar en el Aeroparque contra la resolución de la autoridad aeronáutica.

El oficialismo conoce este récord y por eso ayer se comentaba entre sus consejeros que integran la Magistratura que la jueza ha sido citada por el organismo en un expediente relacionado con una presentación formulada por los empleados de su despacho. El caso tramita en la vocalía del viceministro Julián Álvarez.

La contienda que tiene lugar entre los fiscales se agita por las medidas más recientes de la procuradora en cuanto a desplazamientos y designaciones, pero tiene un fondo más vinculado al largo plazo: desde hace semanas que Gils Carbó advierte en su círculo de colaboradores que en el momento de reglamentar el nuevo Código y definir la organización de la Procuración no estará sobre la mesa de negociación el carácter vitalicio de su cargo. Una determinación que al menos por ahora tiene eco en los ámbitos más decisivos y en las reuniones más encumbradas, pero que al final del verano podría someterse a esa regla que dice que en la política la necesidad siempre tiene más handicap que las intenciones.

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