29 de octubre 2018 - 00:00

El “colchón” cambiario no da margen si no baja la inflación

Según Quantum, se espera que el tipo de cambio comience a atrasarse, por eso es clave la desaceleración de la inflación.

El “colchón” cambiario no da margen si no baja la inflación
"Luego de casi un mes de implementado el programa monetario, podría decirse que la tensión cambiaria se redujo de manera importante, al punto tal que el tipo de cambio nominal pasó de un pico de $41 al inicio del programa a $36,78 el 25/10. La visión de un peso devaluado junto con mayor contracción monetaria forzó la caída del tipo de cambio, reflejada en una mayor oferta de dólares (aunque marginal) pero sobre todo por una reducción superior de la demanda de moneda extranjera. Sin embargo, estabilizar el mercado de cambios debería ir llevando a una relación consistente entre la tasa de interés, las expectativas de evolución del tipo de cambio e inflación y los factores de incidencia sobre la demanda de dinero", advierte la consultora Quantum en su último informe.

A continuación, lo más relevante del análisis de la dinámica del tipo de cambio y de la inflación.

Se observa que, al corregir la evolución del tipo de cambio de octubre por la inflación devengada en el mismo período asumiendo un alza de precios minoristas de 5% en octubre-, la depreciación real acumulada desde principios de año del tipo de cambio fue del 44%, incluyendo una apreciación real del 14% entre el pico reciente de devaluación y el 25/10.

Se analizó la evolución de los tipos de cambio real contra el dólar y contra el real (corregidos por inflación en lo transcurrido de 2018 al 25/10) y el neto de la retención promedio a las exportaciones.

Así la depreciación real del tipo de cambio frente al dólar del 44% mencionada anteriormente se transforma en una de 28,8% al descontar la incidencia de la retención promedio a las exportaciones.

En el caso del tipo de cambio frente al real deflactado por inflación, muy relevante para el comercio exterior, la corrección es del 28% en el mismo período, aplicable a importaciones y antes de corregirlas por retenciones a la exportación.

Tomando un periodo más extenso (1964-2018), el peso estaría algo depreciado respecto del promedio de largo plazo, entre un 15-18%.

Sin embargo, la combinación de atraso del tipo de cambio nominal en el marco de la política monetaria actual, las ventas de dólares del Gobierno Nacional en el mercado de cambios para cubrir sus necesidades en pesos y la evolución de la inflación esperada para los próximos meses tenderá a corregir la mayor depreciación real ocurrida siempre y cuando se restrinja la desmonetización real de los pesos.

Para acotar ese impacto es central que la tasa de inflación se reduzca rápidamente y posibilite también un escenario estable donde se dé una caída en la tasa de interés sin impactos negativos adicionales sobre la demanda de dinero y, consecuentemente, evite nuevos saltos en el tipo de cambio.

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