24 de mayo 2010 - 00:00

El Colón alimenta guerra de canales

La televisación de la reapertura del Teatro Colón, tal como se venía anunciando hace una semana, había logrado algo inédito: que Canal 13 y la «televisión pública» emitieran un contenido similar durante más de 2 horas. Es que hace una semana se comunicó que la fiesta del Teatro Colón iba a ser televisada tanto por Canal 13, según un acuerdo con el Gobierno porteño gracias a su cercanía a Clarín, como por Canal 7 que, dado su carácter nacional, emite todos los actos vinculados con el Bicentenario.

Pero cuando el viernes se supo de la negativa de Cristina de Kirchner a asistir al Colón, no eran pocos los que se preguntaban si, ante esa ausencia, la «televisión pública» igualmente estaría presente en la cobertura. Desde la emisora se insistió en que se trataba de una especulación sin asidero, pues la prioridad era brindar un servicio público que reflejara todos los festejos del Bicentenario.

Sin embargo, la decisión presidencial agravó el fastidio por la exclusividad del Colón con Canal 13, y el Canal oficial se hizo a un lado.

La publicidad de Canal 13 publicada el fin de semana parecía un spot publicitario del PRO, donde se habla de ficción y realidad, de sueños y de concretarlos: «Recuperamos el Colón, recuperamos la ilusión. Mirá la primera función a las 19.30 por El Trece».

Desde Canal 7, hasta ayer, proyectaban la cobertura puertas afuera del Colón, con el público congregado a seguir el concierto a través de la pantalla gigante. Pero no se descartaban cimbronzados de último momento, como los que vienen signando la cronología de los acontecimientos del Bicentenario.

Puertas adentro de Canal 7 comentaban que la dirección prefería contar con un móvil desde el Colón y fomentar un debate en el piso para explicar a los televidentes los motivos por los que no podían televisar en vivo desde adentro. Casi el mismo gesto de Cristina de Kirchner: no asistir para evitar una mayoría opositora dentro del recinto plagado de invitados de Macri. También se argumentaba desde el punto de vista de la transmisión: «No nos dejan opción, no emitiremos dos horas y media con una imagen levantada y borrosa de una pantalla gigante».

¿Cuál sería entonces el objeto de televisarlo? Sólo rivalizar con la exclusividad otorgada por Macri a Clarín. Las directivas apuntaron a ignorar y minimizar antes que a demostrar imperioso interés por un dúplex con Canal 13. Hasta ayer todo indicaba que el plan de transmisión, de 20 a 22, iba a contemplar móviles, y una mesa estilo «6 7 8» para abrir el debate, todo mientras sonara el primer concierto en el Colón.

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