26 de agosto 2011 - 00:00

El Colón otra vez en guerra

Tras una calma tensa de varios meses, el Teatro Colón cesanteó ayer a ocho trabajadores, entre los que se cuenta la cúpula gremial de ATE. Pedro Pablo García Caffi, director general del Colón, dijo ayer a este diario que «esto no es nada nuevo, sino el corolario del proceso judicial que se había iniciado contra estas personas, responsables de los graves daños y perjuicios artísticos y económicos que son de conocimiento público».

La reacción, desde el lado sindical, no se hizo esperar: «Todo esto tiene tinte de persecución gremial», declaró Rodolfo Arrechea, secretario general de ATE Capital. «La intención del Gobierno de Mauricio Macri es borrar a ATE del Teatro Colón. Echaron a toda la Junta Directiva y al delegado paritario de nuestra organización», a lo que agregó: «No se puede pasar por encima de los derechos laborales. El Gobierno se equivoca y cree que el acompañamiento de la ciudadanía en las urnas es un cheque en blanco para desguazar la representación de ATE en el Colón».

García Caffi le restó todo componente político a la decisión. «Mi obligación como funcionario es hacer cumplir la ley. La voluntad conciliatoria del Gobierno está fuera de duda, desde el momento en que en junio se desestimó el juicio por 63 millones de pesos contra estas personas, que contemplaba los perjuicios eventuales por suspensión de temporada. Las pérdidas concretas que sufrió el Colón fueron de 8 millones de pesos por cancelación de óperas, levantamiento de conciertos como el de Sol Gabetta, y ni qué hablar del desprestigio nacional e internacional. Pero aquel juicio, repito, se desestimó. Lo que no podía suspenderse era el proceso natural de los sumarios, sobre los que la Procuración nos dio la razón».

De los ocho trabajadores cesantes, uno de ellos no está cubierto por los fueros gremiales, por lo cual su cesantía es inmediata; de los siete restantes se solicitó el desafuero ante un juez para proceder a la cesantía.

«Estábamos construyendo la normalización laboral en el Colón, con esfuerzo y buena fe. No había necesidad de hacer esto con un conflicto que estaba archivado», contraatacó Arrechea. Para hoy a las 10 habrá una reunión de urgencia en la sede de ATE Capital en la que, se prevé, se decidirán nuevas medidas de fuerza que comprometerán el desarrollo normal de lo que resta de la temporada, que debe continuar en estos días con el ballet «Onegin» y la ópera «Lohengrin» de Wagner.

García Caffi, sin embargo, intenta mostrarse optimista: «El Colón tiene muy buenas noticias para dar el mes próximo con respecto a sus planes para 2012. Lo que ocurrió hoy es algo que alguna vez debía hacerse: obligar a cumplir con la ley. Esto es algo ejemplificador. Los sumarios que se iniciaron y el fallo de la Procuración no condenaron la razón de las protestas sino su modalidad. La Subsecretaría de Trabajo también lo entendió así cuando esos trabajadores, ocho contra 900 que querían trabajar, rompieron la conciliación y fueron a una huelga ilegal».

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