30 de enero 2017 - 00:00

El deporte teme perder a sus estrellas

Nueva York - Las políticas de Donald Trump generaron un terremoto en la industria del deporte en Estados Unidos, que además de contar con figuras de los países vetados en los equipos profesionales, es candidato a ser sede de los Juegos Olímpicos 2024 y el Mundial de Fútbol 2026.

El atleta británico de origen somalí Mo Farah se colocó al frente de los cuestionamientos y publicó un mensaje en Facebook en el que acusó a Trump de aplicar una "política basada en la ignorancia y el prejuicio". Farah, quien nació en Somalia (uno de los países vetados) pero compite para el Reino Unido, reside y entrena en EE.UU. desde hace seis años, teme verse afectado por el decreto.

También desde la NBA y el Comité Olímpico mostraron sus reparos y señalaron que están intentando dilucidar los alcances de la medida dispuesta por Trump. Medios como el diario The New York Times advierten sobre los efectos que podría tener en la postulación de Los Angeles para los JJ.OO. y de todo el país para la copa que entrega la FIFA. La NBA, en tanto, pidió al Gobierno una aclaración sobre el impacto que podría tener la medida en la Liga estadounidense de baloncesto.

Tampoco estaba claro aún si EE.UU. podrá participar en el Mundial de lucha que se disputará en febrero en Irán, después de que la República Islámica anunciara una política de reciprocidad y prohibiera el ingreso de norteamericanos. "Trump no tiene la más mínima idea de lo que se logró en la diplomacia deportiva para la seguridad de nuestro país y del mundo", advirtió Christina Kelley, directiva de la Federación Estadounidense de Lucha.

Agencia DPA

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