22 de julio 2014 - 00:00

El desarrollo se potencia con ciencia y tecnología

Hace pocos días en la Fundación DAR, Desarrollo Argentino, con la presencia del gobernador Daniel Scioli, los economistas Mario Blejer y Miguel Bein plantearon que no hay desarrollo posible en la Argentina sin inversión, aumento de la competitividad y aplicación del conocimiento científico al sistema productivo.

¿Tenemos el conocimiento científico y los recursos humanos necesarios para sostener el desarrollo del país? Veamos.

Muchas veces acosados por la información diaria, los argentinos pensamos que no hay planificación, no hay políticas de Estado, no hay acuerdos estratégicos y todo lo que nos sucede es producto de la inexperiencia e improvisación. Sin embargo, esto no siempre es así. El área de ciencia y tecnología es una prueba de que la perseverancia en objetivos de largo plazo logra resultados. Si bien hemos tenido avances y retrocesos, como la disminución de la inversión en investigación durante la gestión del ministro Cavallo, hoy se ha recuperado con creces aquella desinversión.

Debemos destacar que aquellos tiempos requirieron el esfuerzo de nuestros investigadores para mantener los equipos de trabajo y seguir formando recursos humanos. Algunos investigadores fueron a estudiar al exterior y retardaron su vuelta. Hoy, más de 1.000 científicos han retornado a nuestros laboratorios.

Cuando en 2006 el Gobierno nacional retomó el plan nuclear fue porque había recursos humanos, equipos y proyectos para hacerlo. La puesta en marcha de Atucha II, hace pocos días, es una prueba de ello.

Argentina es uno de los pocos países que posee el ciclo completo de producción nuclear, lo que nos permite acceder a sitios privilegiados de intercambio de información crítica, lo que sería imposible si no tuviéramos un desarrollo nuclear producto de 60 años de constancia en esa línea de desarrollo tecnológico.

La fabricación de satélites también permite ver que el conocimiento aplicado a la producción aeroespacial nos coloca en un lugar que tienen pocas naciones, y en el que también intercambiamos información privilegiada.

Debemos continuar estos proyectos emblemáticos, pero también encarar nuevos ejes de desarrollo con similar persistencia. Seguramente uno podrá ser la aplicación del conocimiento biotecnológico para el mejoramiento de la producción de alimentos y salud humana. Otro, el desarrollo de las telecomunicaciones y contenidos audiovisuales, que requieren no sólo la conectividad de satélites y fibra óptica, sino también el desarrollo del software necesario para su implementación. Por otro lado, la producción de energía es un tema crítico, donde Argentina también puede destacarse por sus recursos naturales y la capacidad de aplicar conocimientos.

No es posible construir un Proyecto Nacional sin desarrollo. No hay desarrollo sin aplicación de conocimiento. No hay conocimiento sin sólidos equipos de investigación básica y formación de recursos humanos.

Los argentinos podemos construir el país que creemos que nos merecemos, tenemos cómo y con qué.



(*) Subsecretario de Ciencia y Tecnología de Buenos Aires.

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