20 de julio 2017 - 00:21

El "desendeudamiento" K descapitalizó al Banco Central

EL PATRIMONIO NETO LLEGÓ A SER NEGATIVO EN CASI U$S93.000 M EN 2015. AHORA SERÍA DE -U$S64.000 M - Semanas atrás el ente monetario difundió el cierre del balance de 2016. Los datos generaron cierto debate entre los expertos. Al respecto el Central realizó un estudio sobre una valuación “económica”.

El desendeudamiento K descapitalizó al Banco Central
La política de desendeudamiento implementada en el Gobierno anterior terminó descapitalizando al Banco Central. Fue uno de los correlatos de la política económica que esgrimió la estrategia de desendeudamiento. El patrimonio neto llegó a ser negativo en casi u$s93.000 millones en 2015. Luego vino la capitalización decidida por el Gobierno de Macri. Pero el daño patrimonial continuó, aunque más aminorado bajo la actual conducción. El balance del Central del 2016 generó cierto debate entre los especialistas, por lo cual los técnicos del BCRA aconsejan una metodología no puramente contable.

Está claro que la lectura del balance del BCRA varía según se contemple separadamente los títulos públicos y préstamos sin liquidez en el mercado que están contabilizados como parte del activo. Para el BCRA tampoco es técnicamente correcto descontar la totalidad del monto que representan ambos títulos, "dado que existe la probabilidad de canjearlos por activos con mayor liquidez, tal como ya fue hecho a fines de 2015, cuando se efectuó el canje de tres Letras Intransferibles del Tesoro por valor de u$s16.000 millones, a cambio de nuevas emisiones de BONAR 2022, BONAR 2025 y BONAR 2027, todos negociables en los mercados". Al respecto el BCRA hace hincapié en que al analizar el balance se suele soslayar la importancia del señoreaje como fuente de ingresos de la autoridad monetaria. "El mismo representa los recursos reales que el banco recauda por la emisión de dinero que el público desea mantener. Se basa en el hecho de que el Banco Central emite un pasivo que no paga tasa de interés pero que es demandado por los agentes económicos para utilizarlo como medio de pago y reserva de valor. Este ingreso puede descomponerse en dos factores: 1) el deseo del público de modificar su demanda de dinero (de sus saldos reales), que depende de la tasa de interés y el nivel de actividad económica; y 2) el impuesto inflacionario, es decir, la pérdida de poder adquisitivo por mantener dinero debido al efecto de la inflación, que representa una transferencia de recursos del público al fisco". En este contexto, el BCRA considera que es posible plantear un ejercicio simple de cálculo del valor presente del señoreaje, en pos de evaluar su relevancia en las cuentas del Banco Central desde un punto de vista más bien "económico" y no tan "contable". Considerando un escenario en el que la economía crece al 3% anual, con una inflación de 5% anual y con la base monetaria en 10% del PIB, se obtiene un señoreaje anual de 0,8% del PIB. Este flujo se descompone en 0,3% del PIB por crecimiento de la demanda de dinero debido a la expansión de la economía y 0,5% del PIB por impuesto inflacionario.Si se plantea este ingreso como una perpetuidad y se descuenta con una tasa de interés real de 4% anual, el valor presente del señoreaje se ubica en 79% del PIB.

Una mirada más "económica" del balance del BCRA muestra entonces que aunque restan los activos ilíquidos implica una marcada corrección a la baja del patrimonio neto, desde el punto de vista de la solvencia el BCRA cuenta con recursos que compensan (y con creces) este deterioro, motivo por el cual el patrimonio neto resultante es notoriamente superior. Aún si se cambian algunos de los supuestos del ejercicio para generar escenarios de menor señoreaje anual, como una reducción en el ratio de base monetaria a PIB al 7%, por ejemplo, por una mayor utilización de los medios de pago electrónicos (mayor uso de depósitos transaccionales y menor uso de billetes y monedas), o una caída de la inflación de largo plazo al 3% anual, el patrimonio neto "económico" se mantiene en niveles elevados (cae de 65,5% del PBI a 37,5% y 46,7% del PBI, respectivamente).

J.G.H.

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