El dueño de la pelota

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Desde que la Selección argentina de fútbol entrena en el predio de Ezeiza, las concentraciones previas a cada partido o cada mundial se han vivido con expectativa, efervescencia y mucha presencia periodística, en cada oportunidad las puertas se abrieron para que la prensa diga presente. Todo, históricamente, con un caudal discreto de público. La era Maradona al frente del equipo nacional llegó a Buenos Aires, el sábado la cancha de River reventará de público, pero a manera de previa sólo había que ver las imágenes de ayer, alrededor del entrenamiento argentino.
Martes feriado, soleado, caluroso, y qué mejor que un paseo gratuito, al aire libre y a 150 metros de un puñado de tipos que dicen llamarse Messi, Tevez, Gago, Zanetti y que en el medio de su partidito de ocho contra ocho, el que hace las veces de árbitro, con silbato en su boca, es el máximo ídolo de la historia de un país. Toda esta combinación de ingredientes lleva a que se vivan situaciones inéditas. En dos oportunidades el coraje y el fanatismo de un puñadito de los hinchas que miraban la práctica desde el alambrado perimetral los llevó a saltar y comenzar una corrida alocada hasta el mismo campo de juego donde se realizaba el entrenamiento. Corridos por cuatro o cinco hombres de la seguridad privada de AFA que no pudieron evitar semejante desbande.
8 contra 8
En simultáneo, había un entrenamiento de fútbol reducido con Andújar, Zanetti, Mascherano, Federico Vilar (mostrándose como un confiable líbero), Papa, Battaglia, Messi y Diego Milito de un lado, contra Carrizo, Forlín, Angeleri, Heinze, Di María, Gago, Montenegro y Tevez, Jonás Gutiérrez era el comodín que jugaba de un lado o del otro según qué equipo atacase. A un costado, entre el resto del plantel estaban los tres «tocados»: Verón, con un traumatismo en su pie derecho, Demichelis y Walter Samuel, los dos con fatiga muscular.
Esta rutina no define absolutamente nada de los once que saltarán a la cancha el sábado próximo a las 18, pero tampoco alejan a Diego su idea de que juegue Carrizo al arco, que haya una línea de tres defensores entre los que estará Heinze, Zanetti sería el lateral-volante por derecha, Mascherano y Gago en el medio, Verón de enlace y arriba tres nombres tres: Messi, Agüero y Tevez. Lo que se dice poner toda la carne al asador, para dar otro paso hacia Sudáfrica 2010.

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