5 de marzo 2012 - 00:00

El enfermo no mejora

El gesto de Alfio Basile en el banco de suplentes es elocuente. Racing no sólo no encuentra el rumbo futbolístico, sino que, además, no gana.
El gesto de Alfio Basile en el banco de suplentes es elocuente. Racing no sólo no encuentra el rumbo futbolístico, sino que, además, no gana.
Racing no encuentra una mejoría futbolística y ya resulta un dolor de cabeza para el «Coco» Basile. Ayer acentuó una vez más su crisis futbolística que, a pesar del empate en cero ante Arsenal, volvió a demostrar su pobre rendimiento.

La urgencia de cortar la mala racha y sumar por fin de a tres fue para Racing, en el inicio del partido, más un peso que una motivación: se mostró desorientado en el fondo (con línea de tres, porque Lluy se incorporó a los volantes), sin fútbol en el medio y, en consecuencia, sin peso ofensivo.

Del otro lado, Arsenal, tampoco es un canto a la esperanza ya que lleva tres empates y una derrota. Sin embargo, con su bandera permanente del orden y la prolijidad, sacó provecho de la circunstancia y se hizo dueño del encuentro. El local generó más y mejor y en el primer cuarto de hora tuvo tres ocasiones propicias para ponerse arriba en el marcador, siempre con Leguizamón como protagonista saliente de la jugada. El 1-0 lo impidió Saja, la figura del partido. También es verdad que si Arsenal no sacó ventaja fue por su propia incapacidad para saber aprovechar los enormes errores de su rival en defensa, sobre todo en las marcas en pelota parada.

El segundo tiempo fue más equilibrado: no porque Racing creciera a los niveles de Arsenal, sino justamente por lo contrario. Bajó el rendimiento de Leguizamón y Carbonero (otro de los puntos altos del local) y la «Academia» aprovechó para pararse un poco mejor.

Esta paridad hacia abajo desembocó en un partido pobre, en el que las situaciones de riesgo fueron aisladas y donde el empate resultó cantado.