13 de febrero 2015 - 00:00

El enigma Da Vinci es casi literario

La obra hallada, a la derecha, y un esbozo de Isabella D’Este de Da Vinci, que está en el museo del Louvre. Pese a la similitud, y en medio del caso policial, ahora el experto dice que no dijo lo que dijo.
La obra hallada, a la derecha, y un esbozo de Isabella D’Este de Da Vinci, que está en el museo del Louvre. Pese a la similitud, y en medio del caso policial, ahora el experto dice que no dijo lo que dijo.
Ancona - El hallazgo en Suiza del retrato de Isabella d'Este atribuido a Leonardo da Vinci se está convirtiendo en un misterio mayúsculo, que involucra tanto a la dueña de la pintura, una mujer que afirma que la obra siempre estuvo en Suiza y no fue exportada ilegalmente, como al experto que ahora niega haber certificado que se trate de una obra del artista florentino.

La propietaria, Emidia Cecchini, tiene 70 años y es oriunda de la localidad de Pesaro. Sostiene que el cuadro siempre estuvo en Suiza y su abogado, Achille Castignani, pedirá ahora a la fiscalía pública de Lugano (Suiza), que retenga la tela, que en caso contrario pasaría al Estado italiano.

"Soy yo la perjudicada", dijo Cecchini, viuda y madre de dos hijas, que recibió la tela de su madre, Gina Grassi, quien a su vez la heredó de su madre, Matilde Guerra de Grassi, residente en Suiza y dueña de la obra desde 1920. Una pintura muy querida en la familia, tanto que el padre de Emidia había hecho hacer una copia para su casa de Pesaro, donde Cecchini vive alternando estadías en Suiza y Montecarlo.

Entretanto Carlo Pedretti, durante mucho tiempo director del Centro de Estudios sobre Leonardo de la Universidad de California, negó en una entrevista con la prensa estadounidense haber autenticado el cuadro como obra de Da Vinci. "Nunca atribuí esa obra a Leonardo", afirmó el especialista. Las autoridades italianas, al anunciar el secuestro del cuadro, habían afirmado que Pedretti lo había autenticado, lo mismo que dijo en 2013 también una revista italiana.

"Sólo dije que merecía nuevos estudios", agregó el experto, explicando que vio el cuadro sólo después de haber sido contactado por un abogado que representaba a los propietarios. En la carta donde indicaba "elementos prometedores", Pedretti había apuntado al tratamiento del rostro de la mujer representada, que se trataría de Isabella d'Este. "Pero es equivocado decir que reconocí el trabajo. Lo reconocí, como estudioso, como un trabajo importante para el estudio de Leonardo", precisó. Pedretti se dijo convencido de que el cuadro es antiguo y probablemente de la época de Leonardo, con algunos detalles agregados claramente más tarde, adornando al personaje con símbolos de Santa Catalina.

Estudiante

El experto no excluyó que Leonardo pueda haber contribuido con el retrato, pero si ese fuera el caso casi seguro fue terminado por un estudiante: "Leonardo estaba interesado en sus investigaciones personales y los estudios de mecánica y física. No tenía tiempo para un cuadro". Mientras tanto la copia hecha por la familia está ahora en una notaría de Lugano. La familia tenía también otras pinturas de valor, entre ellas un Sebastiano del Piombo, que según el abogado fue vendido "por muy poco" a un empresario de Pesaro.

Y la mujer necesitaba dinero, por eso decidió vender también el retrato de Isabella. La negociación estaba llegando a buen puerto, por unos 120 millones de euros, cuando se produjo el secuestro. Junto con Emidia Cecchini son investigadas otras seis personas: Vincenzo Capodanno, de 64 años, napolitano, pareja de la mujer, que también responde por una estafa de seguros por una falsa participación en un accidente; el abogado Sergio Shawo, que tenía mandato para vender el cuadro; dos policías de Pesaro y dos mercaderes de arte. Todos deben responder por asociación para delinquir destinada a la exportación ilegal de obras de arte. "Soy totalmente ajeno a las imputaciones, nunca saqué el cuadro al exterior. Sólo recibí un mandato de venta", dijo Shawo, asegurando que la propietaria "era sólo una clienta entre mil".

"En cuanto al cuadro secuestrado -dijo la dueña- consideré que podía ser vendido. Creo no haber violado ninguna ley, en realidad soy la perjudicada y de todos modos soy ajena a cualquier organización destinada a la exportación de obras de arte", concluyó.

El óleo había sido secuestrado el miércoles en un banco privado en Suiza. Envuelta en un papel blanco, la pintura, llamada un "Retrato de Isabel d'Este", estaba en el sótano del banco en Suiza, lista para ser vendida por 150 millones de euros a compradores árabes, se informó. El operativo contó con la participación la Guardia de Finanzas (policía financiera) de Pesaro y con los carabineros del Núcleo de Tutela del Patrimonio Artístico de Ancona (centro de Italia). Se trata de un retrato en óleo sobre tela de Isabel d'Este, hecho entre 1513 y 1516, de 61 x 46,5 centímetros, hallado en el sótano de un instituto fiduciario suizo con sede en Lugano.

Según las pericias realizadas, es plenamente compatible con la pintura de las primeras décadas del siglo XVI. Los investigadores descubrieron que había en curso negociaciones de venta de la obra por unos 150 millones de euros.

Dejá tu comentario