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El Episcopado celebra las modificaciones
Arancedo manifestó su "deseo de que los legisladores tengan el tiempo necesario para llevar adelante y completar una tarea que no es fácil", y a la que -aseguró- siempre estará "espiritualmente cerca para acompañar su misión al servicio de la comunidad, con la reflexión que surge en la Iglesia desde una mirada de fe sobre el hombre, el mundo y la sociedad".
En una nota difundida a la prensa, también valoró "el esfuerzo que se ha hecho" y dijo que aguarda que "se pueda enriquecer en el trabajo parlamentario", teniendo en cuenta que la iniciativa llegará hoy al recinto del Senado.
"Cuando el Poder Ejecutivo anunció el propósito de unificación y reforma del Código Civil y Comercial, la Conferencia Episcopal Argentina tomó nota de la importancia de esta obra, y quiso participar en este proceso de un modo positivo y constructivo", aseguró. Y agregó: "Dije en aquella oportunidad que elaborar leyes es función del Estado y no de la Iglesia, pero que ella tiene la obligación de colaborar con la sociedad en un marco de reflexión y diálogo, en la búsqueda de aquellos principios morales objetivos que son el fundamento de toda obra legislativa, y que son accesibles a la razón, prescindiendo del contenido de la revelación".
Entre los postulados de la Iglesia para tener en cuenta en la reforma del Código Civil se encuentra "como una condición esencial la definición legal del comienzo de la existencia de la persona humana" desde "el momento de la concepción, entendida como la fecundación, sea dentro o fuera del seno materno". Además, valoró que se haya excluido del proyecto la regulación de la "maternidad subrogada" también llamada alquiler de vientres y "se haya reforzado la prohibición de la manipulación genética".

