Berlín (especial) - El escrutinio definitivo de las elecciones en Holanda estará listo en una semana debido a que las autoridades suspendieron el uso de un software que aceleraba el conteo por temor a la injerencia de hackers rusos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La decisión, cada vez más frecuente entre los países que se habían volcado a esas tecnologías, se dio esta vez en un marco de desconfianza hacia Moscú, cuyo Gobierno fue acusado por las agencias de inteligencia de Estados Unidos de haberse hecho de mensajes privados de la exsecretaria de Estado Hillary Clinton para beneficiar la campaña de Donald Trump.
No se trató sólo de un temor: a principios de febrero, la Unión Europea aumentó el financiamiento de una unidad llamada East Stratcom, creada en 2015 en Holanda únicamente para detectar y neutralizar las campañas de desinformación lanzadas por el Kremlin en las redes sociales, muchas de las cuales buscaban favorecer al candidato de extrema derecha, Geert Wilders.
Para comprender las proporciones de la alarma basta decir que esa unidad tiene una hermana gemela que cumple la misma labor... pero contra la propaganda del yihadismo internacional.
Y sigue la batalla por la información. Bruselas investiga ahora si capitales rusos son responsables de la financiación de los partidos eurófobos.
Dejá tu comentario