8 de junio 2017 - 00:00

El Estado Islámico atentó contra emblemas religiosos y políticos de Irán: 13 muertos

Los Guardianes de la Revolución, el cuerpo militar de élite, responsabilizó a Arabia Saudita. Donald Trump, en tanto, afirmó que el golpe es consecuencia de la complicidad del régimen con el terrorismo.

Pánico. Un miembro de las fuerzas de seguridad evacúa a niño del parlamento. No estaba claro si en el número de víctimas estaban incluidos los terroristas.
Pánico. Un miembro de las fuerzas de seguridad evacúa a niño del parlamento. No estaba claro si en el número de víctimas estaban incluidos los terroristas.
Teherán - Dos ataques coordinados, uno contra el Parlamento iraní y otro al mausoleo del fundador de la República Islámica, Ruholá Jomeini, en el sur de Teherán, terminaron ayer con al menos 13 muertos y más de 40 heridos, en un sorpresivo golpe reivindicado por el Estado Islámico (EI), el primero que comete la organización terrorista en este país.

Cuatro hombres fuertemente armados irrumpieron a media mañana en la sede del poder legislativo iraní y abrieron fuego indiscriminado, lo que dejó un guardia muerto y varias heridos, informaron la agencia estatal de noticias iraní IRNA y el sitio HispanTV, que además indicaron que los atacantes fueron abatidos luego por las fuerzas de seguridad. Poco después, un comando de tres hombres y una mujer irrumpieron en el mausoleo de Jomeini, líder de la Revolución Iraní y considerado el fundador del Estado moderno, donde también dispararon contra personas que se encontraban allí.

Los Guardianes de la Revolución, un cuerpo de élite dentro del Ejército y con gran influencia en la política exterior de la República Islámica, vincularon a EE.UU. y a Arabia Saudita con los atentados reivindicados, en un comunicado en el que resalta que los ataques se registraron después de la reciente reunión en Riad del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con "uno de los gobiernos reaccionarios (el saudita) que siempre apoyó a los terroristas". "La opinión pública considera esto muy significativo, y la reivindicación del EI es una muestra de que Washington y Riad estuvieron implicados en este acto brutal", se agrega en el comunicado.

Trump, por su parte, lamentó los atentados, y sugirió que Irán propició los ataques mediante su "patrocinio del terrorismo" en Medio Oriente. "Subrayamos que los Estados que patrocinan el terrorismo se arriesgan a convertirse en víctimas del propio mal que promocionan", dijo el magnate republicano en un comunicado difundido por la Casa Blanca.

El ataque es el primero que la milicia yihadista sunita reivindica en suelo iraní (de mayoría chiita), donde las autoridades han reforzado las medidas de seguridad en torno a los edificios oficiales como la sede del gobierno.

La mayoría de las agencias de noticias internacionales reportaron hasta ahora 13 muertos, aunque aún no había precisiones al respeto y se desconocía si esta cifra entregada por los servicios de emergencia de Irán incluye a los atacantes.

Poco después del hecho, el EI emitió un video en la aplicación de mensajería Telegram -que asegura fue filmado por uno de los atacantes dentro del Parlamento- en el que uno de los presuntos combatientes (fuera de cámara), parece disparar su arma dos veces a un hombre que yace inmóvil en el suelo.

Durante al menos cinco horas las puertas del Parlamento permanecieron cerradas y no se permitió la salida ni a los diputados ni a los periodistas allí congregados, lo que aumentó la confusión en torno a lo acontecido. Según la agencia iraní IRNA, uno de los atacantes a la sede parlamentaria fue detenido.

El doble atentado tiene lugar en plena crisis entre los países del Golfo por la decisión de Arabia Saudita y sus aliados de romper relaciones con Qatar, a quien acusan de "apoyar a grupos terroristas" y favorecer la agenda política de Irán, potencia chiita rival del reino sunita (ver pág. 17).

Para el EI, Irán, de mayoría chiita, es un enemigo mortal ya que apoya a milicias que combaten tanto en Siria como en Irak contra el EI, y es uno de los mayores aliados del presidente sirio, Bashar al Asad.

Los ataques fueron condenados de forma unánime por la comunidad internacional, desde Rusia y países vecinos a Irán hasta la Unión Europea y EE.UU. "La perversión del terrorismo no tiene lugar en el mundo", afirmó el Departamento de Estado en un mensaje muy diferente al del jefe de la Casa Blanca.

Agencias EFE y ANSA

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