Beirut - El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) denunció ayer que el grupo terrorista Estado Islámico (EI) obliga a sus prisioneros a donar sangre, como condición para ser liberados, con el fin de tratar a sus heridos en la provincia de Deir al Zur, en el noreste de Siria. La organización, que citó a activistas en la zona, precisó que los extremistas alegan que los prisioneros deben donar sangre para "tratar a los hermanos muyahidines (guerreros santos), que defienden los frentes de batalla de los enemigos de Alá. El número de heridos entre los milicianos del EI aumentó por los bombardeos de la coalición internacional, liderada por EE.UU., y de la aviación militar del régimen de Bashar al Asad, así como por los choques contra los efectivos gubernamentales en terreno.
El OSDH señaló que al menos 40 miembros del grupo terrorista perecieron entre el domingo y ayer en combates y ataques aéreos en el enclave kurdo sirio de Kobani y en Deir al Zur.
En tanto, con el apoyo de voluntarios y tropas kurdas, el Ejército iraquí recuperó el control de Al Saadiya y Yalula, en la provincia de Diyala, de donde unos 500 milicianos del EI se vieron obligados a huir rumbo a las montes de Hamrin, informaron fuentes de seguridad.
En los enfrentamientos en esas ciudades murieron tres yihadistas, 17 "peshmergas", los miembros de las fuerzas de la región autónoma del Kurdistán iraquí, y un voluntario del Ejército iraquí.
Por otro lado, en Bagdad, al menos 15 personas fallecieron y unas 40 resultaron heridas ayer por la explosión de tres bombas en diferentes barrios de mayoríchiita, ubicados en el noreste de la capital del país.
Agencias EFE y DPA
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