"El euro está condenado si Europa no vuelve a crecer"

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Lo dijo Francesco Giavazzi, economista italiano que sostiene que los problemas de España e Italia son totalmente diferentes. Ambito Financiero continúa hoy con la serie de entrevistas realizadas por el economista e historiador Emilio Ocampo a personalidades destacadas a nivel internacional centradas en las crisis de Europa y de Estados Unidos. En esta oportunidad, dialoga con el economista Francesco Giavazzi, quien recuerda a sus maestros Franco Modigliani, Rudi Dornbusch y Stanley Fischer.

En esta nueva entrega de «El mundo en crisis», la entrevista al economista italiano Francesco Giavazzi. Nacido en Bérgamo, Giavazzi es profesor de economía de la Universidad Bocconi en Milán y profesor visitante en MIT (EE.UU.) donde obtuvo su doctorado. Giavazzi tuvo una destacada actuación pública y por los cargos que ocupa actualmente tiene una perspectiva privilegiada sobre la crisis que azota a la eurozona. Es miembro del Comité Estratégico que asesora a la Agence France Trésor (que tiene a cargo la gestión activa de la tesorería del Estado francés); preside el Comité Científico del Centre dEtudes Prospectives et dInformations Internationales (París), es miembro del Grupo Bellagio, investigador del NBER (EE.UU.) y del CEPR (Londres). Entre 1992 y 1994 fue director general del Tesoro italiano, a cargo del análisis económico, administración de deuda y privatizaciones. Entre 1998 y 2000 fue asesor del Gobierno de ese país y entre 2000 y 2010 miembro del grupo de asesores económicos del presidente de la Unión Europea.

Emilio Ocampo: ¿Qué lo atrajo al estudio de la economía y qué economistas influyeron en sus épocas de estudiante?

Francesco Giavazzi:
Me cambié de ingeniería electrónica a economía a mediados de los setenta atraído por los desastres económicos de aquella década. Mis maestros fueron Franco Modigliani, Rudi Dornbusch y Stanley Fischer. A ellos les debo todo lo que sé de economía.

E.O.: Se ha escrito mucho sobre la crisis ¿Al final de cuentas fue consecuen-cia de mucha o poca intervención/regulación del Gobierno?

F.G.:
Demasiada interferencia política en las finanzas.

E.O.: ¿Qué encuentra de similar entre las crisis de Estados Unidos y Europa?

F.G.:
Financieramente los problemas son muy similares. Lo que hace que la crisis europea sea más seria es la ausencia de crecimiento.

E.O.: España e Italia están actualmente en el ojo de la tormenta. ¿Qué tienen de parecido sus problemas? ¿Podrá Italia evitar un rescate?

F.G.:
Los problemas de España e Italia no podrían ser más diferentes. La situación economía en Italia es muy diferente a la de España. En Italia no hubo una burbuja inmobiliaria; la recesión ha debilitado a los bancos italianos pero sus balances no sostienen el legado de montones de hipotecas en mora. Al 123% del PBI, la deuda pública es extremadamente alta, pero el Gobierno tiene un superávit primario (3,4% del PBI este año) mientras que España tiene un déficit primario del 3,3% del PBI (y Francia del 1,9%). La posición externa neta de Italia está equilibrada mientras que España en la última década viene acumulando déficits de cuenta corriente que rondan el 10% del PBI. Si los italianos canjearan sus activos externos por los bonos del Gobierno en manos de extranjeros, Italia estaría igual que Japón: un país altamente endeudado, pero en el que toda la deuda es doméstica. Italia no necesita financiamiento externo. Lo que necesita es encontrar el sendero de crecimiento y (desafortunadamente) no lo conseguirá con financiamiento externo.

E.O.: ¿Qué tiene que cambiar para que el euro sobreviva?

F.G.:
La eurozona debe empezar a crecer de nuevo. Sin crecimiento el euro está condenado.

E.O.: El mundo desarrollado exhibe ratios de Deuda Pública sobre PBI no vistos desde el fin de la 2ª Guerra Mundial y altísimos déficits fiscales. Además, la mayoría de los países tiene una población que envejece lo cual aumentará la presión sobre el gasto público. ¿Cómo podrán los gobiernos manejar la situación sin recurrir al default o a la reestructuración de su deuda?

F.G:
La respuesta es muy simple: recortar el gasto público. A los niveles de gasto actuales, las tasas impositivas no pueden caer por debajo del 50% del PBI y con este nivel de impuestos no habrá crecimiento.

E.O.: Hablemos de la influencia de los economistas difuntos. ¿Las ideas de quién pueden ayudar más a resolver la crisis actual: Keynes o Friedman?

F.G.:
Si Rudi Dornbusch estuviera vivo, tendríamos una mejor comprensión de cómo seguir para adelante.

E.O.: ¿Qué economistas contemporáneos cree usted tienen las ideas más claras respecto de cómo resolver la crisis?

F.G.:
Entre los académicos, Ricardo Caballero de MIT, Anil Kashap y Raghu Rajan de Chicago. Entre quienes toman decisiones Mario Draghi y Ben Bernanke.

E.O.: ¿Qué han aprendido los economistas de la crisis?

F.G.:
Nunca olvidar que lo «que no puede durar finalmente termina». Y antes de la crisis nos habíamos olvidado de eso.

E.O.: Hay quienes sostienen que esta crisis significa el fin del capitalismo ¿Cuál es su opinión?

F.G.:
Como dijo Churchill sobre la democracia: «Es un sistema malísimo, pero es el mejor que existe».

E.O.: Hay quienes sostienen que la era de abundancia de recursos naturales ha terminado y que en el futuro el mundo enfrentará precios muchos más altos en los commodities, especialmente debido a la demanda creciente por parte de China. ¿Cuál es su opinión?

F.G.:
No tengo idea.

E.O.: ¿Cuál es el principal desafío que enfrenta la economía mundial en los próximos diez años?

F.G.:
En el mundo desarrollado no entender lo suficientemente rápido las conse-cuencias de una población que envejece.

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