El ex espía pinchaba a diplomáticos por Botnia

Edición Impresa

El ex agente de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) Iván Velázquez habría intervenido correos electrónicos de varios diplomáticos durante el intento de mediación española en el conflicto entre la Argentina y Uruguay, por la instalación de la papelera Botnia, según una investigación publicada ayer por el diario uruguayo El Observador. El ex espía, quien hace una semana está preso en Montevideo, había sido procesado 10 días atrás por robar información secreta de la Policía uruguaya.
Según El Observador, Velázquez «estuvo activo» y trabajando para el Gobierno argentino en 2007, cuando España intentaba un acercamiento entre las partes, a través del envío de un facilitador designado por el rey Juan Carlos.
Mientras la Cancillería uruguaya analizaba su caso, Velázquez tuvo tiempo para realizar tareas de espionaje en la Dirección Nacional de Migración y la Policía uruguayas. En el primer caso, habría sobornado a un agente para acceder a información de Migraciones, hecho por el que fue procesado, acusado de los presuntos delitos de «cohecho simple» y «utilización indebida de información privilegiada» en diciembre pasado, sin prisión preventiva. Previo a ese procesamiento, habría intentado saber si un juez de su país y funcionarios del Gobierno argentino tenían propiedades en Uruguay.
El 25 de enero pasado, la jueza uruguaya Graciela Gatti revocó la libertad provisional de Velázquez y lo encarceló por supuesto «conocimiento fraudulento de documentos secretos», al descubrirse que habría copiado un registro de armas de la Policía uruguaya, cuando ésta lo llamó para arreglar un sistema informático que él mismo había creado y donado a la institución. Los investigadores que incautaron la computadora personal de Velázquez determinaron que el ex agente además intervino desde Montevideo el correo electrónico de funcionarios del Gobierno chileno.
Experto en terrorismo islámico y director de contrainteligencia de la Policía Aeroportuaria argentina, Velázquez habría interceptado más de 700 correos electrónicos de políticos, empresarios, como Néstor Kirchner, Aníbal Fernández y el embajador argentino en Uruguay, Hernán Patiño Mayer, entre otros; así como información de bancos públicos y nacionales, de acuerdo con las estimaciones de la Justicia uruguaya.
El Gobierno argentino pidió la semana pasada la extradición del ex agente, lo que aún se analiza en Uruguay, mientras avanza una causa en la que no está claro el grado de involucramiento de las autoridades criollas.

Dejá tu comentario