La economía venezolana, sostenida en gran parte por las ventas de petróleo a Estados Unidos, ya estaba dando muestras de debilidad durante la larga enfermedad de Chávez, a pesar del crecimiento del 5,5% del Producto Bruto Interno (PBI) el año pasado.
El Gobierno admitió las dificultades cuando el pasado 8 de febrero decretó la devaluación de la moneda nacional, el bolívar, cuya tasa de cambio oficial pasó de 4,30 a 6,30 por dólar.
El Banco Central de Venezuela anunció la semana pasada que la inflación de febrero fue del 1,6%, que sumada a la de enero totaliza un acumulado del 5%. Además, el índice de escasez de productos, que se mide desde 2009 y ha tenido una tasa promedio mensual del 5%, desde diciembre pasado saltó al 20%.
Entre la inflación y la escasez de bienes, la devaluación fue un detonante de mal humor, aunque los analistas señalan que por estos días la emoción por la muerte del carismático Chávez desvía la atención del tema.
Durante catorce años en el poder, Chávez manejó los ingresos petroleros para sostener una serie de programas sociales, subsidios, compañías estatales para distribución de alimentos, de construcción de viviendas totalmente equipadas casi regaladas. Además, por la ola de expropiaciones que puso en marcha desde 2007 el Estado se hizo cargo de un conjunto de empresas que aumentaron a cifras nunca vistas la nómina de trabajadores del sector público.
Chávez también aplicó desde 2002 una serie de controles de precios y de cambio que han comenzado a mostrar debilidad por su impacto en el sector productivo y la corrupción.
El ambiente internacional, favorable al fortalecimiento de los precios petroleros, acompañó a Chávez. Sólo en 2012, Venezuela recibió más de 85.000 millones de dólares en sus ingresos petroleros, pero se estima que tuvo que importar por más de 50.000 millones para mantener abastecido el mercado interno.
Maduro, un líder obrero con formación marxista que llegó a la Cancillería y a la presidencia interina con la bendición de Chávez, juró el viernes a la noche "defender y proteger" al pueblo, pues fue una "orden" en vida del "comandante". Sin embargo, Maduro no es Chávez, quien aplicó en el poder un modelo personalista e inflexible de su formación militar.
El exdirector del Banco Central y decano de la Facultad de Economía de la Universidad Central de Venezuela, José Guerra, dijo que el Gobierno de Chávez gastaba al año más de u$s 5.000 millones en programas de asistencia social y que ese "populismo" continuará en los próximos meses.
Continuidad
"El asistencialismo va a continuar, quizá en menor escala. Pero viene un proceso electoral que hará que cualquier ajuste se prolongue en el tiempo", señaló. "Sin embargo, tienen que mejorar los ingresos fiscales", agregó.
Guerra recalcó que al menos en el próximo mes no se tomarán medidas de ajuste importantes, ya que cualquier decisión económica podría afectar la posibilidad de Maduro de ganar las elecciones del 14 de abril.
El decano señaló que el mayor subsidio que reparte el Gobierno es el de la nafta, ya que Venezuela tiene la más barata del mundo. Con un dólar se puede llenar un tanque.
"El subsidio se calcula en 15.000 millones de dólares anuales. Eso es mucho", recalcó y agregó que las ayudas a países amigos como Cuba, Bolivia y Nicaragua comprende unos 3.500 millones por año.
El economista Ángel García Banch dijo que el "obsceno" subsidio a la nafta es el "más regresivo del planeta".
"Ese dinero con el que podrían financiar una infraestructura física y social de primera, una educación y salud de primer mundo que en verdad saque a los pobres de la pobreza, termina destinado a abaratar la gasolina de los ricos y los sectores de ingresos medios, quienes pagamos menos del costo de una botella de agua para llenar nuestros tanques", explicó.
"Un nuevo Gobierno deberá eliminar gradualmente el subsidio (en cinco años podría hacerse a un bajo costo político), pero el actual, simplemente, carece de reserva moral para hacerlo, mientras siga regalando parte importante de nuestra renta petrolera a Cuba, Petrocaribe, y el resto de los vecinos", añadió.
| Agencia DPA y Ámbito Financiero |


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