23 de abril 2010 - 00:00

El FMI volvió a la carga para auditar a la Argentina

«Esperamos que en tiempo razonable podamos acordar el cronograma de una revisión en el marco del artículo IV», sostuvo ayer el número dos del FMI, John Lipsky.
«Esperamos que en tiempo razonable podamos acordar el cronograma de una revisión en el marco del artículo IV», sostuvo ayer el número dos del FMI, John Lipsky.
El FMI insistió con la posibilidad de auditar las cuentas públicas argentinas, algo que no sucede desde 2006. Esta vez el que retomó esta posibilidad fue el número dos del organismo, John Lipsky. En una conferencia de prensa señaló: «Esperamos que en tiempo razonable podamos acordar el cronograma de una revisión en el marco del artículo IV», que es el que se aplica a todos los países miembros del Fondo.

La frase se produjo en el arranque de la tradicional reunión de primavera que organizan en Washington el organismo y el Banco Mundial. «Hay algunos asuntos técnicos que deben ser resueltos -aclaró Lipsky- antes de que eso pueda llevarse a cabo». Sin embargo, no aclaró cuáles serían esos aspectos.

El FMI realiza revisiones en el marco del llamado artículo IV de las economías de sus 186 países miembros, dentro de su misión de supervisar el estado de la economía global.

Aceptar esta revisión le permitiría al Gobierno negociar con mayor comodidad con el Club de París la deuda en default con ese grupo. Pero la negativa a normalizar las relaciones con el Fondo impide acordar con los países acreedores, a los que se les deben unos u$s 6.500 millones desde fines de 2001.

En principio, la única alternativa para eludir al FMI pasaría por pagar en efectivo la totalidad de la deuda. En 2008 lo había anunciado la presidente Cristina de Kirchner, pero luego la idea quedó de lado con la crisis internacional.

En el Ministerio de Economía aseguran que es posible avanzar en un acuerdo con el Club de París sin el FMI, pero hasta ahora no hubo avance alguno en esta dirección.

Lipsky fue un poco más allá al señalar que «esperamos que paso a paso, como ha dejado claro el Gobierno argentino, estén en proceso de avanzar hacia una normalización total de sus relaciones con los mercados internacionales de capital, y por supuesto asumir su lugar como miembros del G-20 y cumplir con todas sus obligaciones internacionales».

Esta ofensiva del FMI para auditar a la Argentina se produce antes del relanzamiento del canje de deuda por parte del país. La idea sería que como parte del proceso de normalización se restablezca el contacto con el Fondo y se encare también una solución al tema de la deuda con el Club de París.

El ministro de Economía, Amado Boudou, ya está desde ayer en Washington, en donde participará tanto de las reuniones del FMI como de los encuentros de los países del G-20.

Boudou se había reunido en octubre del año pasado, durante la reunión anual del FMI en Estambul, con el titular del organismo, Dominique Strauss-Kahn. En aquel momento estaba todo acordado para una revisión de las cuentas por parte del organismo, pero surgió un obstáculo insalvable: la negativa de Néstor Kirchner.

Recaerá sobre todo en el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, reunirse con grandes bancos y fondos de inversión para avanzar respecto del canje de la deuda y darles detalles de la operación.

El lanzamiento formal, sin embargo, deberá esperar un poco más. La CONSOB, el organismo regulador del mercado italiano, recién daría su aprobación a principios de la semana próxima, lo que permitiría avanzar con la transacción antes de que finalice abril.