El fondo Gramercy confirmó que entra con u$s 3.000 millones

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• Es el primero que acepta formalmente la oferta por default.
• Italia la aprobaría el lunes

Aun antes de que arranque el canje, el Ministerio de Economía ya se aseguró u$s 3.000 millones que ingresarán en la transacción. El fondo norteamericano Gramercy comunicó oficialmente ayer que participará con ese monto, lo que representa casi el 15 por ciento del total que permanece en default.

Gramercy es un fondo creado en 1998 y se especializa en comprar deuda con problemas en mercados emergentes, lo que típicamente se caracteriza como «fondo buitre». Se trata de uno de los que más bonos en default de la Argentina tiene, junto con otros fondos como Marathon.

Compradores

La participación de estos grandes inversores se da por descontada. De hecho, en los últimos dos a tres años fueron comprando deuda argentina en cesación de pagosa precios muy bajos (entre u$s 25 y u$s 30) y ahora tienen la oportunidad de obtener nuevos títulos a un valor superior a los u$s 50. Se estima que el tramo mayorista le aseguraría al Gobierno un piso de aceptación de la oferta del 60 por ciento.

La tarea más ardua será convencer a los inversores minoristas, la mayoría de los cuales se encuentra en Italia.

El CONSOB, el ente regulador de la Bolsa italiana, explicó ayer que aún está analizando las modificaciones que el Gobierno de Cristina de Kirchner hizo a la oferta de canje de 20.000 millones de dólares en bonos en default.

Esas revisiones retrasaron la aprobación definitiva del regulador de valores italiano, cuando la Casa Rosada ya cuenta con las confirmaciones de los organismos reguladores de Alemania, Luxemburgo, Japón y Estados Unidos.

Prospecto

El Gobierno envió originalmente el 23 de marzo un prospecto a los reguladores en Italia y el Consob habría tenido previsto darle su aprobación a principios de esta semana, pero finalmente los trámites se retrasaron.

Se estima que la aprobación llegaría a primera hora del lunes, por lo que la transacción comenzaría formalmente a principios de la semana próxima.

Pero, en paralelo a la espera de la decisión del CONSOB, tenedores minoristas de bonos argentinos defaulteados intentarían bloquear el lanzamiento de la operación al no modificar su intransigencia. Todavía no hubo pronunciamientos formales por parte de las asociaciones que agrupan a los italianos, pero los reclamos se conocerían también la semana que viene.

Estos acreedores rebeldes, denominados «holdouts», se sumarían a los 3.000 millones de dólares de los fondos buitre EM Limited, de Kenneth Dart, y NML Capital, de Elliott Associates, que seguirían los litigios y no ingresarían a la operación.

Boudou espera y Hernán Lorenzino, secretario de Finanzas, lograr un piso de aceptación del 60 por ciento, aunque sus asesores se ilusionan con un 75 por ciento. Si se concreta, el mercado consideraría que el país habrá salido definitivamente del default al que ingresó en 2001.

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