16 de marzo 2009 - 00:00

El G-20 acordó usar todo poder de fuego contra la recesión

Reunidos en uno de los fastuosos salones del South Lodge Hotel en las afueras de Londres, los ministros del G-20 limaron algunas diferencias de cara a la cumbre de presidentes.
Reunidos en uno de los fastuosos salones del South Lodge Hotel en las afueras de Londres, los ministros del G-20 limaron algunas diferencias de cara a la cumbre de presidentes.
Horsham, Londres - Los ministros de finanzas del Grupo de los 20 limaron diferencias en sus esfuerzos para combatir la recesión global. Prometieron más dinero al Fondo Monetario para ayudar a países en problemas y dijeron que usarán todo su poder de fuego fiscal y monetario para abordar la peor crisis económica desde la década de 1930.
«Estamos preparados para tomar cualquier acción que sea necesaria», señaló el ministro de Finanzas británico, Alistair Darling, quien presidió la reunión de ministros del G-20 en las afueras de Londres.
Los funcionarios dijeron que la mayor prioridad ahora es lograr que los préstamos, elemento vital de la economía, fluyan normalmente otra vez. En un comunicado conjunto afirmaron «estar comprometidos a dar el grado de esfuerzo sostenido necesario para restaurar el crecimiento», prometiendo dinero adicional para el FMI y prestamistas regionales, como el Banco de Desarrollo Asiático.
No se dio a conocer ninguna cifra, pero un funcionario que asistió a las conversaciones dijo a Reuters que se centraron en duplicar el dinero del que dispone el FMI para ayudar a países azotados por un congelamiento del crédito y las inversiones.
El FMI ha dicho que necesita u$s 250.000 millones adicionales para duplicar su fondo para ayudar a países con demanda de préstamos de emergencia, y parece listo para obtenerlos, recibiendo señales de sus principales miembros: Europa, Estados Unidos y Japón. Pero la recolección de dinero de los grandes miembros del FMI elude el complejo tema político de darles a las economías emergentes una mayor voz en los asuntos del organismo.
Algunos países asiáticos, espantados por las duras condiciones de los créditos del FMI durante la crisis del continente de 1997 y 1998, prefieren poner su atención en el Banco de Desarrollo de Asia, cuyo capital los ministros del G-20 prometieron triplicar en la reunión del fin de semana. Aun así, el FMI sigue siendo el mayor prestamista.
Sugerencia
«Mi evaluación era que necesitábamos duplicar nuestros recursos», dijo el director del FMI, Dominique Strauss-Kahn, el sábado. «Podría ir más allá. Timothy Geithner (secretario del Tesoro de EE.UU.) sugirió u$s 500.000 millones. Eso podría tomar tiempo en alcanzarse, así que duplicar es la principal prioridad. Pero si se necesita más después, estoy seguro de que más será entregado», agregó.
La meta de u$s 250.000 millones se ve fácilmente alcanzable.
Japón ya ha prometido u$s 100.000 millones. Tanto Estados Unidos como la Unión Europea han señalado que podrían dar hasta u$s 100.000 millones. No obstante, esperan que países con reservas de divisas grandes, en particular China, también hagan un aporte.
Por separado, el primer ministro británico, Gordon Brown, que será el anfitrión de una cumbre de líderes del G-20 el 2 de abril, dijo que un «cambio masivo» está por producirse en la regulación del mercado financiero, especialmente la supervisión de fondos de cobertura y otras áreas ligeramente reguladas.
El G-20 reconoció el «sentido de la emergencia» en torno de la economía global, señaló Darling en una conferencia de prensa ofrecida luego de la reunión, y agregó que los ministros de Finanzas «alcanzaron el consenso respecto de las próximas acciones a tomar y de las reformas necesarias en el sistema financiero global».
Los dos días de reunión del G-20 también dieron cuenta de la falta de acuerdo entre algunos de los participantes. Mientras Estados Unidos apuesta por programas coyunturales, algo a lo que tampoco es reacio Reino Unido, otros países, como Alemania o Francia, rechazan más programas de inversión y creen que la prioridad es la regulación de los mercados financieros.

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