"Requerimos a la Federación rusa que acelere el retiro de sus fuerzas armadas de la frontera con Ucrania y ejerza su influencia entre los separatistas armados para que renuncien a las armas y la violencia", se lee en el borrador del comunicado final del encuentro, que culmina hoy.
Bruselas pasó a ser sede de la cumbre el 24 de marzo pasado, cuando los líderes del G-7, en el marco del conflicto en el exmiembro de la Unión Soviética, marginaron a Rusia y trasladaron la cita de la ciudad rusa de Sochi a la "capital" de la UE. Así, Putin es el gran ausente, pero igualmente será protagonista de las jornadas.
El borrador del comunicado final también menciona el compromiso de apoyar "un mecanismo coordinado de donantes internacionales para garantizar la entrega de las ayudas a Ucrania y maximizar el impacto de la asistencia económica". "Los líderes del G-7 -se lee- están listos para intensificar el lanzamiento de sanciones si Rusia no se esfuerza en una solución pacífica de la crisis".
Más allá del comunicado final, las fuentes agregaron que por ahora el objetivo es que trabaje la diplomacia, aprovechando el nuevo "momentum" -como lo definen los diplomáticos que prepararon la cumbre- generado con la elección del nuevo presidente de Ucrania, Petro Poroshenko.
Así, casi todos los líderes del G-7, excepto Barack Obama, fijaron reuniones bilaterales con Putin en los próximos días, durante las conmemoraciones del desembarco aliado en Normandía, del que se cumplen 70 años.
La jefa del Gobierno alemán, Angela Merkel, se encontrará con Putin mañana, antes de la ceremonia oficial en Normandía, así como el premier británico David Cameron. El presidente francés François Hollande cenará con Putin hoy en París.
Antes de arribar a Bruselas -y en vísperas de viajar a Francia, donde se cruzará con Putin por primera vez desde que estalló el conflicto en Ucrania, en febrero- Obama visitó Varsovia, la capital de Polonia, y prometió que su país resistirá lo que calificó de agresión rusa en Europa del Este.
"Las naciones libres no pueden permanecer neutrales ante la agresión de Rusia a Ucrania", dijo el mandatario, quien ayer se reunió por primera vez con Petro Poroshenko. "Los días de los imperios y las zonas de influencia llegaron a su fin. No se puede permitir que los países más grandes intimiden a los más pequeños e impongan su voluntad con las armas", prosiguió el premio Nobel de la Paz, que intervino en decenas de conflictos armados.
Obama, quien ayer anunció un plan de mil millones de dólares para reforzar la presencia militar estadounidense en Europa del Este, agregó que Rusia sólo conseguirá mayor "aislamiento" si continúa con sus "provocaciones" en esa región.
Putin recogió rápidamente el guante y aseguró en una entrevista difundida ayer que Rusia no quiere anexionar ni desestabilizar Ucrania y no tiene militares en ese país, e indicó que si EE.UU. dice tener pruebas de lo contrario, las presente.
Con agudeza, el mandatario ruso recordó las ya muy desacreditadas afirmaciones de EE.UU. sobre las pruebas que decía poseer de la presencia de armas de exterminio en Irak antes de invadir ese país, en 2003. Estados Unidos "hizo entrar sus armas en Irak, y luego se vio que jamás hubo armas de destrucción masiva. Hay una gran diferencia entre las declaraciones y las pruebas reales", indicó Putin en una entrevista con los canales de TV franceses TF1 y Europe 1.
"En el mundo contemporáneo, la política basada en el expansionismo no tiene ningún futuro", añadió el presidente ruso, quien cargó en particular contra Estados Unidos diciendo que "no es ningún secreto que la política más agresiva es la estadounidense".
| Agencias EFE, AFP, ANSA, Reuters y DPA, y Ámbito Financiero |

