París - Más de 50.000 policías y 7.000 soldados velaron por el desarrollo de la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Francia. En plena campaña para la ronda final, este domingo, los franceses no olvidan que viven en estado de excepción debido a la amenaza terrorista.
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"Desde hace unos años, las fuerzas de seguridad están movilizadas como nunca antes", resumió recientemente el presidente saliente, el socialista François Hollande.
Independientemente de que gane el centrista Emmanuel Macron o la ultraderechista Marine Le Pen, el próximo jefe de Estado tendrá que hacer frente a la amenaza yihadista en un país en el que en los últimos años murieron cientos de personas en atentados.
El último ataque tuvo lugar en París apenas dos días antes de la primera vuelta electoral y fue reivindicado por la milicia terrorista Estado Islámico (EI).
Tras la primera ronda, Hollande advirtió de que el Frente Nacional de Le Pen "es un riesgo" para Francia. "Ante la amenaza terrorista, que requiere que nuestro país esté unido y cohesionado, el Frente Nacional dividiría profundamente a Francia, estigmatizando a algunos de nuestros ciudadanos en base a sus orígenes o religión", alertó.
Le Pen, por su parte, criticó en duros términos la política antiterrorista del Gobierno socialista tras el último atentado de París. Reclamó medidas más duras, como la expulsión de todos los extranjeros a los que las autoridades clasifiquen como potencialmente peligrosos. Sus adversarios la acusaron de querer sacar réditos electorales de aquel ataque.
El sucesor de Hollande se enfrentará a la amenaza terrorista no sólo en la capital. Apenas una semana antes de la primera votación presidencial, la Policía arrestó en Marsella a dos presuntos yidahistas. Según las autoridades, escondían un arsenal de armas y pretendían atacar.
También Macron afirma en su programa que aumentará los esfuerzos en política de seguridad. "La primera tarea del presidente es proteger", afirmó quien figura primero en las encuestas. Está convencido de que la amenaza terrorista seguirá estando a la orden del día en los próximos años.
Macron, exministro de Economía de Hollande, pretende crear 10.000 nuevos puestos de policía y 15.000 plazas en las prisiones. Le Pen, por su parte, prometió que si gana, habrá 15.000 policías más y 40.000 nuevas plazas en las cárceles.
Los atentados islamistas de los últimos años dejaron profundas cicatrices en Francia, con más de 240 muertos desde 2015. "Esta lucha será larga y difícil, pero estoy seguro de que saldremos victoriosos", dijo Hollande en el homenaje a la última víctima francesa del terrorismo.
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