16 de febrero 2010 - 00:00

El glamour del cine y de la política se aúnan en Berlín

Leonardo Di Caprio junto a su novia, la actriz y modelo israelí Bar Refaeli, llegaron a la Berlinale., Mijail Gorbachov distinguido en Berlín: el ex presidente soviético (que ya actuó con Wenders en «Las alas del deseo») junto a Bob Geldof, el músico estrella de «The Wall».
Leonardo Di Caprio junto a su novia, la actriz y modelo israelí Bar Refaeli, llegaron a la Berlinale., Mijail Gorbachov distinguido en Berlín: el ex presidente soviético (que ya actuó con Wenders en «Las alas del deseo») junto a Bob Geldof, el músico estrella de «The Wall».
Berlín - En medio de una tormenta de flashes, estrellas como Leonardo DiCaprio y Catherine Deneuve, desfilaron ayer por la alfombra roja de la plaza Gendarmenmarkt en Berlín en el marco de la gala benéfica «Cinema for Peace». También participaron en la entrega de premios el músico de rock y activista Bob Geldof y el ex presidente soviético Mijail Gorbachov. En esta demostración son distinguidos los realizadores cuyas producciones llaman la atención por temas de relevancia social.

La gala es considerada uno de los hechos sociales más importantes paralelos al Festival de Cine de Berlín, aunque no forma parte del programa oficial.

Al igual que el año pasado, lo recaudado será destinado a las fundaciones de Gorbachov y DiCaprio. Los temas centrales fueron Ruanda, Irlanda del Norte y el Tíbet, así como la cuestión de la «identidad cultural».

En cuanto al festival como tal, ayer continuó la competencia con un policial psicológico alemán, un film noruego sobre las últimas opciones de la vida, y un panfleto contra la guerra de parte del más politizado de los directores japoneses fueron las ofertas de la quinta jornada del 60mo. Festival de Berlín. «Der RTMuber» («El asaltante») está basado en una novela de Martin Prinz, a su vez inspirada en un hecho real, el de un maratonista que se divierte robando bancos por el placer de escapar corriendo de la policía.

Segundo largometraje de Benjamin Heisenberg, «El asaltante» es un film seco y duro, que recuerda los policiales de Jean-Pierre Melville por la inmutabilidad del rostro del protagonista, Andreas Lust, y por poner en el centro de la acción a un solitario, con su código de honor propio. Johann Kastenberger ocupó en su momento las primeras planas de los diarios cuando, a fines de los 80 del siglo pasado, apenas salido de la cárcel, se dedicó a asaltar bancos en Viena y los alrededores escapando a pie de los bancos y ganando al mismo tiempo la maratón de la capital con un record nacional. Tal como lo muestra el film, Kastenberger robaba por placer y esto podría convertirlo en una especie de héroe si no fuera porque Heisenberg se cuida muy bien de glorificarlo, manteniendo distancia.

«En ganske snill man» («Un hombre gentil a su manera») es el cuarto largometraje de Hans Petter Moland, un noruego de 54 años, desde hace 20 en el oficio, y tiene como protagonista al actor sueco Stellan Skarsgard en el papel de un hombre que trata de rehacer su vida tras salir y entrar de la cárcel numerosas veces. Ulrik trata de reanudar lazos con su mujer y su hijo, que reniegan de él, y al mismo tiempo de no volver a caer en manos de un gangster que lo persigue con un nuevo encargo. Parábola sobre la necesidad humana de reparar antiguos errores, el film conquista por la simpatía de Skarsgard y por la obstinación del protagonista en perseguir la felicidad contra todos los obstáculos.

Koji Wakamatsu tiene una extraña carrera: delincuente juvenil, decide cambiar de vida empezando en 1959, a los 23 años, a escribir para la televisión y luego produciendo y dirigiendo una buena cantidad de películas eróticas. Nuevo vuelco pocos años más tarde, cuando el viento del mayo francés termina soplando en Japón, urgiéndolo a dirigir films politizados que irán a formar parte de una película de montaje, «United Red Arny», visto en el Foro del Cine Joven de la Berlinale en 2008.

«Caterpillar», el film que presentó en concurso, narra la historia de un héroe de la Segunda Guerra Mundial que quedó desfigurado, y sin brazos ni piernas, obligando a su esposa a ocuparse de él en nombre de los valores patrióticos y de la lealtad hacia el emperador.

Violento panfleto contra la guerra y en favor de las principales víctimas, esposas e hijos que ni siquiera participaron de ella, «Caterpillar» desmonta uno a uno los mitos del militarismo japonés con la ayuda de cantos patrióticos de la época y la interpretación de Shinobu Terajima como la atribulada esposa.

Agencias EFE y ANSA

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