Un total de 234 legisladores votaron a favor de la moción, lejos de los 289 sufragios necesarios para asegurar una mayoría absoluta en la Cámara baja.
Esta votación, impulsada por la Unión por un Movimiento Popular (UMP) de Nicolas Sarkozy, significó al mismo tiempo la adopción en primera lectura de la controvertida ley que el Gobierno hizo pasar en el Parlamento mediante un procedimiento excepcional.
La ley llamada Macron (por el nombre del ministro de Economía, Emmanuel Macron) fue criticada por la oposición de derecha, pero también por la izquierda y en particular por un grupo de diputados socialistas que se oponen al giro liberal en la política económica del Gobierno francés.
El resultado de la moción de censura no fue una sorpresa, ya que los líderes socialistas habían advertido que expulsarían del partido a los parlamentarios que votaran a favor.
La única moción de ese tipo que funcionó en los 57 años de vida de la V República francesa fue en 1962, cuando se logró expulsar al Gobierno de Georges Pompidou.
Ayer, ante los diputados, el primer ministro Valls, reiteró su voluntad de continuar las reformas y afirmó que el recurso al artículo 49-3 de la Constitución, fue un "acto de autoridad" frente a la "irresponsabilidad y la inmadurez" de ciertos políticos, en clara alusión a los "rebeldes" dentro de las filas del oficialismo.
Aunque este episodio fue calificado de "peripecia" por el jefe de la bancada socialista, Bruno Le Roux, para los analistas no cabe duda de que dejará huellas en la mayoría gubernamental de aquí en adelante.
| Agencias AFP, Reuters y EFE |


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