3 de julio 2009 - 00:00

El Gobierno limita superpoderes para garantizar Presupuesto 2010

Rafael Bielsa
Rafael Bielsa
El Gobierno de Cristina de Kirchner tiene previsto imponer un límite a los superpoderes presupuestarios tras la derrota sufrida en las elecciones del domingo pasado. El tope a la reasignación de partidas sin la intervención del Congreso oscilará entre el 3% y el 5% del total del Presupuesto nacional y apunta a descomprimir la fuerte resistencia que ejercerán los bloques opositores y del peronismo disidente cuando llegue la hora de votar el proyecto en el recinto de la Cámara de Diputados.

Por primera vez en la era Kirchner, el Gobierno estudia limitar los superpoderes presupuestarios otorgados al jefe de Gabinete para redistribuir partidas entre gasto corriente y de capital. La derrota electoral y la insurrección de los gobernadores del Partido Justicialista tras la derrota de Néstor Kirchner en la provincia de Buenos Aires motivaron esta nueva estrategia del Gobierno que apunta a reunificar las tribus peronistas en la Cámara de Diputados y facilitar la búsqueda de aliados para garantizar la aprobación de la Presupuesto 2010, estimado en 242.938.875.264 pesos.

Tajante

Esta autolimitación de los superpoderes, que busca anticiparse a la embestida de la oposición, surgió directamente de la quinta de Olivos. Tras la caída ante Francisco de Narváez, el ex presidente emitió una orden tajante: «Tenemos que retomar la iniciativa y volver a marcar la agenda nosotros». El eco de esa frase retumbó en la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, que la semana que viene se reunirá para comenzar a estudiar el informe de avance del Presupuesto 2010 enviado esta semana por la Casa Rosada al Congreso.

Sin embargo, esta propuesta oxigenada por el diputado electo Kirchner, no es nueva. El primer doctrinario del kirchnerismo que esbozó la teoría de la limitación de los superpoderes fue Rafael Bielsa, quien durante su paso por la Cámara baja nunca accedió a votar junto a su bloque los superpoderes que permiten al Poder Ejecutivo reasignar partidas, al margen de lo decidido por el Poder Legislativo. También, Mauricio Macri incursionó en este híbrido de intervención del Ejecutivo en facultades exclusivas del Parlamento y logró que la Legislatura porteña le permita redistribuir fondos de su presupuesto, pero solamente para otorgar un aumento a los docentes.

Argumento

En el bloque oficialista confían en que los 116 diputados del kirchnerismo se unan detrás de esta limitación de los superpoderes bajo el argumento de garantizar la gobernabilidad. Y que aliados históricos como los ex ARI de Eduardo Macaluse y la bancada de la Concertación terminen de redondear los 129 votos necesarios para aprobar el proyecto. De todos modos, el pragmatismo legislativo del oficialismo se traduce en el elemental razonamiento de uno de los encargados de afinar la letra de la Ley de Leyes: «Si no se aprueba el Presupuesto 2010 podemos seguir gobernando con el Presupuesto del año pasado, que ni siquiera establece límites a los superpoderes».

Los llamados superpoderes se apoyan técnicamente en la reforma del artículo 37 de la Ley de Administración Financiera y en el artículo 15 de la ley complementaria permanente del Presupuesto.

Esta semana, la presidente Kirchner envió al Congreso el informe de avance del Presupuesto 2010, que no prevé un cambio de rumbo de las políticas públicas para ese año y adelanta que el país seguirá en el camino del desendeudamiento. El Gobierno tiene tiempo ahora hasta el 15 de setiembre para mandar el texto final, según la Ley de Administración Financiera y de los sistemas de control del sector público nacional.

Según informaron fuentes oficiales a la prensa, el Gobierno dice en el avance que le dará «continuidad a las políticas aplicadas desde 2003».

Dejá tu comentario