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El Gobierno podría hoy sancionar a Kraft si no ingresan delegados
Operarios realizaron ayer tareas de refacción en la entrada de la planta de Kraft, y también volvieron a colocar el alambrado que el sábado habían retirado.
Mientras tanto, los ministerios de Trabajo de la Nación, que dirige Carlos Tomada, y de la provincia, que maneja Oscar Cuartango, preparan una estrategia conjunta para plantear mañana, cuando las partes en conflicto se sienten nuevamente a negociar. Para los funcionarios, Kraft debería dejar de lado la intención de despedir con causa a los cinco trabajadores de la comisión interna (a esta altura el eje del conflicto) y proponerles liquidar una indemnización que les reconozca el estatus de delegados.
Si la conducción de la ex Terrabusi acepta esta propuesta, ambos ministerios hablarán luego con los representantes de los trabajadores para que avalen el acuerdo.
Esta alternativa será propuesta mañana por los ministerios cuando las partes vuelvan a encontrarse en la sede de la cartera laboral bonaerense en La Plata. Otra vez las negociaciones serán en ámbitos cerrados y con los representantes de la fábrica y de los operarios de la empresa separados. Desde Kraft, hasta anoche, se mantenía la posición de mantener a rajatabla los despidos «con causa» de los cinco integrantes de la comisión interna, y que eventualmente sea la Justicia la que determine si les corresponde o no indemnización y la representación sindical. Desde el gremio interno de la ex Terrabusi se asegura que la única posibilidad de llegar a un acuerdo, es que la compañía retome a todo el personal despedido y suspendido, incluyendo a los cinco empleados en conflicto directo.
Pero antes de efectuar la propuesta, y para que las partes lleguen a sentarse mañana a la tarde a la mesa de negociaciones, el Gobierno deberá hoy chequear el cumplimiento del acta acuerdo firmada el lunes a la noche en La Plata. El capítulo fundamental es el quinto, donde Kraft se comprometía a garantizar que «los delegados suspendidos cumplan sus funciones» y que éstos «continúen negociando». Ayer la comisión interna denunció que la compañía no había dejado ingresar a los cinco delegados en conflicto a la planta, lo que para el Ministerio de Trabajo sería una violación del acuerdo. Por esto, mañana temprano, funcionarios de las carteras laborales de la Nación y la provincia inspeccionarán la fábrica de General Pacheco, para verificar si los operarios que integran la comisión pudieron entrar y ejercer su función de representantes. Si esto no se cumple, aseguran en Trabajo, Kraft sería sancionada con acciones económicas, pero además se le remitiría a los abogados de la representación sindical la sanción.
El ministerio controlará además, que la compañía deposite los salarios atrasados en tiempo y forma. La empresa tiene en realidad hasta mañana para liquidar los sueldos atrasados a los empleados suspendidos, tal como se firmó en el artículo primero del acta acuerdo. Si para ese día Kraft no pagó lo comprometido, se le libraría otra sanción.
Ayer, Carlos Tomada adelantó que el jueves (por mañana) «tiene que haber respuestas concretas» de la empresa Kraft Foods respecto del pedido de «revisión» de 86 despedidos y 36 suspensiones planteadas el lunes durante las rondas de negociaciones de La Plata. Mientras tanto rige la promesa de los trabajadores despedidos y suspendidos que se comprometieron a «abstenerse de tomar cualquier tipo de medida», al menos hasta que mañana termine la próxima ronda de discusiones.

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