10 de agosto 2009 - 00:00

El Gobierno trata de aprovechar sanciones de Chávez a Colombia

 La presidente Cristina de Kirchner hará valer la amistad con su par venezolano, Hugo Chávez, para invitarlo a optar por vehículos y alimentos argentinos si sustituye importaciones de Colombia, cuando se reúnan mañana en Caracas tras asistir en Quito a la cumbre de UNASUR.

A dos días del encuentro, el mandatario venezolano decidió suspender además el convenio de suministro de combustible a Colombia, en otra grave derivación de su conflicto con Álvaro Uribe.

«Consideramos que tenemos una relación suficientemente amistosa con Venezuela para que cuando reabra la importación de vehículos, se incline hacia productores argentinos», declaró el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradía.

Para avanzar en la agenda, Kirchner recibió el jueves en Buenos Aires a una delegación de ministros venezolanos, mientras Chávez anunciaba su disposición a sustituir importaciones desde Colombia, las que sumaron u$s 6.100 millones el año pasado, y señaló a la Argentina y Brasil como posibles nuevos proveedores.

«Confiamos en que Venezuela recoja nuestro planteo, tenemos una posición muy favorable y aspiraciones legítimas», había dicho un día antes Chiaradía.

Interés

La Argentina está muy interesada en reimpulsar las exportaciones a Venezuela, que en 2008 le compró por unos u$s 1.300 millones, cifra que cayó a entre 400 y 500 millones en el primer semestre de 2009, según datos de la Cancillería.

«La caída de las exportaciones argentinas a Venezuela acompaña la caída global del comercio. Esto justifica intensificar la acción para compensarla», dijo el funcionario, halagado en reiteradas ocasiones por la Presidente.

La situación crítica afectó en particular la industria automotriz, cuyas exportaciones a Caracas se derrumbaron de 6.000 unidades en 2008 a cero este año, por lo que entusiasma volver a tener un cupo del mercado venezolano.

Chávez canceló el miércoles un acuerdo con Colombia que preveía la compra de 10.000 vehículos en 2009. La misión comercial que acompaña a Kirchner sumó unos 50 empresarios de los sectores automotor, alimentos, textiles, calzado, riego, infraestructura y cosméticos, que llevan proyectos de venta de bienes y servicios e inversiones, y muchos están dirigidos a empresas estatales. Viajan incluso miembros de alto nivel empresarial. Estas negociaciones surgen en el marco de una nueva crisis Caracas-Bogotá que se profundiza con el correr de las horas. «Este tema del suministro de combustible a Colombia, ¡que se acabe ya!», expresó ayer Chávez durante su programa de radio y televisión, «Aló Presidente».

Según datos de la petrolera colombiana Ecopetrol, Colombia compra a la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) unos 4,5 millones de galones de combustible mensuales. Sobre esta nueva medida, Chávez argumentó que su Gobierno no puede «estar favoreciendo al Gobierno de Álvaro Uribe», que lanza «agresiones y provocaciones» contra Caracas, con la venta de productos petroleros con ventajas comerciales.

«El comercio, abajo, las compras de Venezuela a Colombia, abajo», declaró en concordancia con pronunciamientos anteriores sobre el asunto.

Dejá tu comentario