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El Gobierno ya utilizó el 10% de lo girado por FMI
Tal como consignó ayer este diario, el Gobierno dispuso por decreto de necesidad y urgencia la reasignación de partidas por más de $ 30.000 millones. Aunque la mayor parte son fondos de la ANSES, también incluye los recursos que asignó el Fondo vía derechos especiales de giro (DEG). Fueron dos tramos, por un total de u$s 2.696 millones. El DEG es una canasta de monedas «virtual» que, además del dólar, incluye al euro, la libra y el yen, entre las más importantes.
Destino
Los recursos no fueron a parar a la Tesorería, sino que recayeron en el Banco Central. Pero el titular de la institución, Martín Redrado, prefirió no sumarlos a las reservas, ya que tenía claro que estos recursos se utilizarían antes de fin de año para cubrir gasto. Esto, interpretó, llevaría a una volatilidad innecesaria en el stock de reservas.
Por lo tanto, se optó por mantenerlos en un casillero separado. En la página web del BCRA, aparecen como «Asignación DEG» y están fuera del cálculo de reservas, que actualmente superan los u$s 47.000 millones.
Según se detalló, de los u$s 2.969 millones recibidos originalmente, quedan u$s 2.508. Esto representa una merma de u$s 188 millones, equivalente al 9,3% del total. La suba del euro y otras monedas jugaron a favor de la tenencia del monto de DEG medido en dólares.
Este reparto de DEG fue parte de la capitalización del FMI, que repartió recursos entre todos sus países miembro.
La intención era fortalecer las reservas de los países, en general de los emergentes, ante la grave crisis financiera internacional.
Utilización libre
El FMI dispuso, al mismo tiempo, que los países quedaban en condiciones de utilizar los DEG si así lo requerían. Por lo tanto, si se utilizara la totalidad de estos fondos, no implica que la Argentina perdería poder de voto en el organismo.
La participación que cada país tendrá en el organismo se definirá en 2010, aunque ya se sabe que algunas naciones como China, Brasil, o Corea del Sur aumentarán su presencia. Algunos países desarrollados perderán peso sólo parcialmente. La Argentina, que conserva casi un 1% como accionista del FMI, perderá también peso relativo y quedaría bien por debajo del 0,9%.
En cuanto a la auditoría del staff técnico del Fondo, todo quedó en suspenso. El ministro de Economía, Amado Boudou, confía incluso en poder destrabar la negociación con el Club de París sin necesidad de cumplir con el artículo IV del Fondo. Al respecto, asegura contar con un guiño desde el organismo, aunque la institución dispone específicamente que para renegociar una deuda en default se requiere que el deudor sea supervisado por el FMI.


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