La devaluación del dólar en el primer semestre, cercana al 50%, superó a la inflación registrada en el mismo lapso (16%), lo que indica que la suba de los bienes y servicios seguirá, pese a que hay cierta ralentización de los precios. El "impuesto implícito" que significa la inflación afecta principalmente a las clases más bajas, que en Argentina concentran al 66% de la población, que percibía a fines de mayo un salario inferior a los $35.000 para el grupo familiar. Además, la depreciación de la moneda generó también una caída de los salarios mínimos en dólares, que pasaron de un medio de casi u$s600 en noviembre de 2017 a u$s384 en mayo de este año. La composición de la nueva pirámide salarial es analizada en el último informe sobre "Escenarios nacionales" de la consultora Ricardo Rouvier y Asociados, donde se menciona que el 66% de los habitantes tiene a mayo de 2018 un ingreso inferior a los $18.000; con lo que se ubica en la clase baja o baja superior.
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