5 de febrero 2009 - 00:00

“El gran objetivo es defender el empleo”

«El gran objetivo que debemos tener todos los argentinos es defender el empleo», dijo ayer Cristina de Kirchner en ocasión de lanzar el boleto magnético, replicando frases dichas por su marido Néstor el martes en el conurbano.
El titular de la CGT, Hugo Moyano, se sumó a este pedido oficial al recomendar a los empresarios tener en cuenta este mensaje al tiempo que les advirtió que espera que no especulen con la crisis internacional «y efectúen despidos». Como si se hubieran puesto de acuerdo también el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Juan Carlos Lascurain, afirmó que en el actual contexto de crisis «la prioridad es el mantenimiento de la mayor cantidad de empleos posible porque no podemos ignorar la crisis». Sumándose al pedido de la Presidente, Lascurain invitó a que «entre todos trabajemos para que el impacto sea el menor posible».
El Gobierno, sin embargo, parece convencido de que las virtudes del modelo económico implementado a partir del 2003 serán la coraza que minimizará los efectos de la recesión mundial.
Intento
Las advertencias por parte de los Kirchner intentan también preservar a su aliado clave: el sindicalismo. De ahí el argumento oficial de que se tomarán todas las medidas necesarias para impedir despidos. Ante la lógica pregunta de cómo obligarán a un empresario que retenga personal si no tiene actividad, la respuesta no se demora: «ganaron mucha plata y lo sabemos, es tiempo de ser solidarios y responsables con la Argentina».
Cristina de Kirchner señaló que el Estado subsidiaba al transporte público, beneficio que «no solamente ayuda al trabajador, sino a todo el funcionamiento de la actividad económica, porque estamos también subsidiando al sector empresario no transportista, el transporte de los trabajadores hacia los propios centros de trabajo». Aclaró que, en caso contrario, la demanda salarial sería mayor.
Los malos números de la recaudación impositiva fueron defendidos por la primera mandataria cuando recordó la eliminación de la tablita de Machinea mermando en $ 2.700 millones los aportes al Tesoro.
Hablándole al campo, explicó que las retenciones al maíz y al trigo significaron «unos 700 millones de pesos menos» en términos de recaudación, y advirtió que «cuando termine la emergencia agropecuaria «miles de millones de pesos dejarán de ingresar al Presupuesto nacional, el Tesoro nacional, y otro tanto les pasará a las provincias y los municipios».
Este «esfuerzo» del Estado, a juicio oficial, debe tener la contrapartida de que los pedidos sectoriales tengan en «cuenta al conjunto de la economía y cuáles son los sectores que el Estado debe subsidiar para seguir manteniendo la actividad y el crecimiento. No solamente desde el punto de vista de la economía sino también desde el punto de vista de lo social».
Demanda laboral
Moyano aceptó públicamente que la crisis y en particular la sequía está afectando a los trabajadores. En el sector de transporte de cargas «la caída es superior al 18%», reconoció. Admitió que existen suspensiones y reducción de horas extras y lo justificó diciendo que «hay una realidad que no se puede negar», en referencia a la crisis internacional.
A nivel oficial se cree que los empresarios se escudan detrás de la crisis y «amenazan» con despidos para presionar al Gobierno y lograr obtener beneficios tales como subsidios o freno a las demandas salariales.
Este análisis se choca con estadísticas privadas que señalan que el nivel de despidos en enero se ubicó un 65% por encima del índice de despidos de un año atrás y más de 34% respecto de diciembre pasado, según un informe de la consultora Tendencias.

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