18 de agosto 2017 - 00:00

El insólito Trump provoca:ahora salió en defensa de los monumentos confederados

Cuestionó (por Twitter, ¿cómo si no?) que los remuevan en varias ciudades, lo que calificó de algo “tonto”. Profundiza la crisis política que generó con su liviandad para juzgar al supremacismo blanco.

¿es o se hace?. A pesar de las condenas de la plana mayor del Partido Republicano, ayer reincidió en sus guiños a los grupos racistas.
¿es o se hace?. A pesar de las condenas de la plana mayor del Partido Republicano, ayer reincidió en sus guiños a los grupos racistas.
Washington - El presidente Donald Trump consideró ayer "triste" la retirada de estatuas y monumentos vinculados a la simbología confederada, defendidos por los supremacistas blancos, una definición que incrementará la crisis política desatada en Estados Unidos por sus repetidos guiños a esos grupos racistas.

"Es triste ver la historia y la cultura de nuestro gran país siendo destrozadas con la eliminación de nuestras hermosas estatuas y monumentos. No podés cambiar la historia, pero podés aprender de ella. Robert E. Lee, Stonewall Jackson... ¿Quién será el siguiente? ¿Washington? ¿Jefferson? ¡Tan tonto!", consideró Trump a través de su cuenta de Twitter.

Lee fue el jefe militar los Estados Confederados del sur, que pelearon para separarse de Estados Unidos en la Guerra Civil de 1861-1865 y para sostener el régimen esclavista.

La prevista retirada de una estatua en homenaje a él en Charlottesville (Virginia) derivó el sábado en un grave atentado, cuando un joven atropelló con un auto a manifestantes antirracistas, matando a una mujer de 32 años, Heather Heyer, y dejando 20 heridos.

En tanto, Thomas Jonathan "Stonewall" Jackson fue otro importante general confederado.

En sus comentarios de ayer, el magnate defendió explícitamente la permanencia de esas representaciones, admiradas por grupos como el Ku Klux Klan (KKK) y ampliamente denostadas como símbolos del racismo y la esclavitud.

"¡También se extrañará mucho la belleza que está siendo quitada de nuestras ciudades y parques y nunca seremos capaces de reemplazarla!", añadió el mandatario.

En Estados Unidos hay más de 700 monumentos en 31 estados dedicados a figuras del bando confederado de la Guerra Civil. A raíz de lo ocurrido en Charlottesville, los ayuntamientos de diversas localidades decidieron retirar los monumentos confederados de sus calles, mientras que en otros lugares fueron directamente derribados por los vecinos.

Reiteradas declaraciones en las que Trump equiparó a racistas y antirracistas como promotores de violencia en Charlottesville y en las que dijo que entre los supremacistas "hay buenos tipos" desataron una ola nacional e internacional de repudio. Varios CEO de grandes empresas se retiraron de dos consejos asesores, lo que llevó al mandatario a disolverlos. Asimismo, generaron una amplia ola de condenas políticas, especialmente en el Partido Republicano, lo que mostró el grado de aislamiento del jefe de Estado dentro de su propia agrupación.

La crisis no es menor. El magnate no logró aprobar ninguna ley de importancia desde que llegó al poder pese a que los republicanos controlan las dos cámaras del Capitolio. Eso siembra dudas sobre lo que pueda lograr con las reformas económicas que ha prometido, algo que impactó negativamente en los mercados.

La pregunta que desvela a los analistas es por qué Trump insiste en provocar con ese tema, algo que los grupos supremacistas consideran un aval directo de la Casa Blanca. Según algunos, el mandatario trata de focalizar su base electoral hacia la derecha a la luz de las desalentadores encuestas sobre su gestión. Según otros, impulsa intencionalmente la lucha de poder en la cúpula de su partido.

Lo concreto es que no se detiene y ayer arremetió contra dos influyentes legisladores republicanos.

Trump dedicó su primer tuit del día al senador Lindsey Graham, quien ayer lo había cuestionado. "El buscador de publicidad Lindsey Graham declaró falsamente que yo dije que hay una equivalencia moral entre el Ku Klux Klan, los neonazis y los supremacistas blancos y la señora Heyer". "¡Qué mentira asquerosa! (Graham) no se puede olvidar de su derrota por paliza. La gente de Carolina del Sur lo recordará".

Asimismo, atacó también al senador republicano por Arizona, Jeff Flake, y manifestó públicamente su respaldo a Kelli Ward, el aspirante conservador al que Flake se enfrentará en elecciones primarias de cara a las legislativas del año próximo.

En otro tuit, el presidente acusó a las "noticias falsas" de haber distorsionado sus dichos "sobre odio, intolerancia, etcétera. "¡Qué vergüenza!", agregó.

Agencias AFP, EFE, DPA y ANSA,


y Ámbito Financiero

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