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El laberinto sin salida dibujado por los votos
Al margen de ello, lo cierto es que la elección de ayer y el domingo fue pareja entre el centroizquierda y el centroderecha, hecho sumado a que la tercera fuerza en cuestión, el Movimiento 5 Estrellas, del cómico Beppe Grillo, se declara antipolítico y se niega a cualquier pacto de Gobierno.
El reparto de bancas que arrojaron las urnas torna casi imposible un acuerdo parlamentario, por lo que ayer mismo muchos analistas y políticos barbajaban la posibilidad de llamar a nuevas elecciones, como ocurrió en Grecia en 2012, cuando el país estaba sumergido en la feroz crisis que aún lo aflige.
Los pronósticos en Italia, más allá de que las cámaras podrían estar lideradas por diferente signo, apostaban a que la suma de las bancadas del Partido Democrático (centroizquierda) y el sello de Mario Monti podrían conformar una alianza que, por otra parte, era la prefererida por la alemana Angela Merkel y los actores del mercado.
Pero el magro resultado obtenido por el movimiento Con Monti por Italia tornó inocua su presencia en el Senado, donde serían necesarios sus votos. Los 120 asientos de los diputados que responden a Pier Luigi Bersani, más los 16 de Monti, no alcanzan el piso de 158 que daría mayoría en la Cámara alta.
Entrarían a jugar los seis senadores por la circunscripción exterior, pero ni aun así sería suficiente para llegar a la mayoría necesaria. Del lado de Berlusconi, tampoco tendría aliados con los que llegar al piso necesario, además de que estaría confirmada su minoría en Diputados.
El cuestionado sistema electoral vigente es "proporcional con premio", con un porcentaje mínimo de votos para acceder al Parlamento, que es del 4% en Diputados y el 8% en el Senado.
En la Cámara baja, el bloque que logra más votos obtiene el 55% de los 630 diputados (340), aunque gane por unas pocas décimas, como fue ayer la victoria de Bersani. En el Senado, cada una de las veinte regiones envía un número de representantes proporcional a su población y, en cada una de ellas, la lista más votada obtiene el premio.
Esto eleva el peso de dos regiones con alto número de senadores, Lombardía y Sicilia, dos bastiones del partido de Berlusconi y sus aliados.

