28 de diciembre 2012 - 00:00

El líder demócrata del Senado dijo que EE.UU. va al ‘‘abismo fiscal’’

El líder de la bancada demócrata del Senado estadounidense, Harry Reid (izquierda), culpó al presidente republicano de la Cámara de Representantes, John Boehner, del bloqueo de las negociaciones para evitar que el 1 de enero comiencen a regir aumentos de impuestos y recortes de gastos que serían lesivos para la mayor economía del mundo.
El líder de la bancada demócrata del Senado estadounidense, Harry Reid (izquierda), culpó al presidente republicano de la Cámara de Representantes, John Boehner, del bloqueo de las negociaciones para evitar que el 1 de enero comiencen a regir aumentos de impuestos y recortes de gastos que serían lesivos para la mayor economía del mundo.
Washington - El líder demócrata del Senado estadounidense, Harry Reid, advirtió ayer que el país parece dirigirse a un «abismo fiscal», que implicará recortes del gasto y alzas de impuestos a partir del 1 de enero, capaces de desatar una nueva recesión, debido a las grandes dificultades que se presentan para lograr un acuerdo bipartidario en el Congreso.

En un discurso ante el Senado, Reid dijo que «parece que vamos hacia allí», en referencia al «abismo fiscal».

El senador demócrata pidió a los republicanos que controlan la Cámara de Representantes que eviten el mayor impacto del «abismo fiscal» y que respalden un proyecto de ley del Senado que extiende los beneficios tributarios para la mayoría de las familias estadounidenses, salvo para aquellas que ganan más de 250.000 dólares por año.

Reid se mostró pesimista, en momentos en que la Cámara de Representantes no está sesionando y se aproxima el plazo para que entren en vigor los aumentos de impuestos y los profundos recortes automáticos del gasto público, estimados en 600.000 millones de dólares.

«No sé cómo podría ocurrir ahora (una solución) debido al tiempo» que queda, sostuvo.

Reid denunció que la Cámara baja «opera bajo la dictadura de su líder», John Boehner, quien «no permite que la amplia mayoría obtenga lo que quiere».

Debacle

El demócrata agregó que el esfuerzo fallido de Boehner por aprobar su propia solución al «abismo fiscal» en la Cámara baja fue una «debacle». Además lo acusó de postergar las acciones sobre el «abismo fiscal» hasta después de que busque la reelección como presidente de la Cámara de Representantes el 3 de enero.

«John Boehner parece preocuparse más sobre mantener la presidencia de la Cámara que de mantener al país en un buen pie financiero», declaró Reid.

Los comentarios pesimistas de Reid impactaron en los mercados mundiales, haciendo caer acciones y al euro, pero sus dichos parecieron un intento de presionar a los republicanos para que cedan posiciones.

El presidente Barack Obama llegó ayer a la Casa Blanca, después de unas breves vacaciones en Hawái, para intentar reanudar las estancadas negociaciones con el Congreso.

Obama llamó el miércoles por teléfono a los líderes legislativos mientras descansaba en el archipiélago del Pacífico para intentar revivir las negociaciones y evitar el escenario de un «abismo fiscal», que preocupa a los mercados financieros globales y podría llevar a Estados Unidos a una recesión.

El mandatario tenía previsto enviar en las próximas horas una propuesta a los líderes republicanos del Senado para intentar una solución.

Obama habló por teléfono con el líder de la minoría republicana en la Cámara alta, Mitch McConnell, a quien le adelantó que la misma incluiría elementos de su plan impositivo, que aboga por prorrogar las rebajas fiscales para los hogares que ganen menos de 250.000 dólares anuales, aunque se ha mostrado dispuesto a subir ese umbral hasta 400.000 dólares para satisfacer parcialmente a la oposición.

Las posibilidades de un acuerdo de último minuto, al menos uno que evite las alzas de impuestos, siguen siendo inciertas, ya que republicanos y demócratas insisten en que el otro bando actúe primero en medio de una continua disputa partidista.

Boehner y otros líderes republicanos dicen estar dispuestos a actuar ante una medida contra el «abismo fiscal» sólo después de que el Senado lo haga. Se esperaba anoche que pidieran a los legisladores que regresen a Washington en 48 horas para considerar el proyecto que pueda aprobar el Senado desde el domingo, apenas un día antes de la expiración del plazo.

Tormentas

Si lo permite el clima, los congresistas estarían en Washington a sólo tres día de que su cumpla el plazo. Las tormentas que afectan al centro, sur y noreste del país han provocado caos en los programas de vuelo de las aerolíneas.

La Cámara de Representantes y el Senado aprobaron proyectos de ley hace meses que reflejan sus posiciones profundamente divergentes sobre las bajas tasas tributarias que expiran en enero y que entraron en vigor durante el Gobierno del expresidente republicano George W. Bush.

Los demócratas quieren permitir que las rebajas de impuestos expiren para los estadounidenses más ricos, mientras que los republicanos quieren extenderlas para todos y centrar el cierre de la brecha fiscal en duras reducciones del gasto.

Otra batalla que se avecina a fines de enero o comienzos de febrero es el aumento del límite de la deuda autorizado al Gobierno por el Congreso.

Los líderes republicanos en el Congreso dijeron que insistirán en más recortes al Presupuesto como una condición para elevar el techo de la deuda. Sin una medida, el Tesoro de Estados Unidos dijo que el Gobierno alcanzaría su límite de endeudamiento de 16,4 billones de dólares el 31 de diciembre.

El Departamento del Tesoro comenzará a adoptar «medidas extraordinarias» para ganar tiempo. Muchos analistas creen que el Gobierno puede hallar formas de postergar la fecha hasta fines de febrero.

Agencias Reuters, EFE, DPA y AFP,

y Ámbito Financiero

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