De concretarse el abandono de armas de unos 3.000 criminales, el presidente Juan Manuel Santos se aseguraría el control de todo el territorio del país.
Bogotá - El Clan del Golfo, la mayor banda criminal de Colombia dedicada al narcotráfico y a la minería ilegal, está dispuesta a someterse a la Justicia, anunció ayer el presidente Juan Manuel Santos, lo que de concretarse le permitiría al país reducir la violencia y alcanzar una paz más estable.
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Durante un evento en la Casa de Nariño, sede del Gobierno colombiano, Santos reveló los contactos que el máximo jefe del Clan del Golfo, alias "Otoniel", tuvo con las autoridades poco después de la muerte del número dos, alias "Gavilán", en una operación policial la semana pasada.
"El pasado 3 de septiembre recibimos del jefe del Clan una manifestación expresa de la voluntad de acogerse, de someterse a la Justicia. Yo les pedí al ministro de Justicia (Enrique Gil Botero) y al señor fiscal general (Néstor Humberto Martínez) que procedan a evaluarla", dijo el mandatario.
Santos indicó que el Clan del Golfo, que tiene 3.000 hombres armados, "es la organización más poderosa" que las Fuerzas Militares y la Policía Nacional están enfrentando "en este momento", y aclaró que de escuchar el planteamiento de "Otoniel", sería para un sometimiento y no para una negociación política.
Horas después, medios locales publicaron un video en el que Dairo Úsuga, verdadera identidad de "Otoniel", dice querer "hacer parte del fin del conflicto" en nombre de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, como se autodenomina el Clan a fin de ser reconocido como grupo político.
En la grabación, que habría sido hecha en agosto pasado, se ve a al jefe criminal -por quien Estados Unidos ofrece una recompensa de 5 millones de dólares- leyendo un escueto comunicado en el que asegura que la banda "está más unida que nunca y con la voluntad firme en que en Colombia se consolide la paz total para los colombianos".
"Respetamos los procesos de paz que se acordaron y los que están en marcha con el Gobierno del presidente Santos. Queremos hacer parte del fin del conflicto para llegar al desarme total de todos los grupos armados del país", indicó.
Úsuga, quien fue miembro de la guerrilla del Ejército Popular de Liberación (ELN) y las desmovilizadas Autodefensas Unidas de Colombia, es considerado el hombre más buscado por las autoridades colombianas. Es señalado de los delitos de terrorismo, extorsión, narcotráfico, secuestro, entre otros.
Las bandas criminales son consideradas la principal amenaza para la seguridad de Colombia tras el acuerdo de paz que firmó el Gobierno con las FARC y de la negociación que avanza con el grupo rebelde ELN para acabar un conflicto de más de medio siglo que dejó unos 220.000 muertos.
La mayoría de los integrantes de las bandas criminales pertenecieron a escuadrones paramilitares de ultraderecha que regresaron a la ilegalidad tras un acuerdo de paz en el que se desmovilizaron y entregaron las armas.
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